"Me pidieron $35 mil para gastos administrativos para darnos un préstamo de $600 mil", contó Rosana y explicó como la estafaron a ella y a toda su familia con la promesa de un crédito que nunca le otorgaron.
La mujer señaló que una vez que hubo depositado el dinero para los gastos administrativos, le pidieron la primera cuota y luego la llamaron de Buenos Aires ("un tal gerente de adjudicaciones") para decirle que debía adelantar otras 6 cuotas.
"Ahí le pedí a mi hijo que grabara la conversación porque yo ya no creía más nada", explicó Rosana. No obstante continuaron con las gestiones para obtener el ansiado crédito para comprarse "un terreno o una casita".
El gerente de adjudicaciones de la compañía crediticia le pidió que depositara el dinero en una cuenta del Banco Nación y le dijo debía hacerlo antes de fin de año para que él pudiera cerrar todos los contratos. Con la presión, la mujer accedió y depositó las 6 cuotas por adelantado que le exigían, bajo la promesa de que no debería pagar más dinero hasta junio.
Mi marido sacó un préstamo en el banco en donde el cobra para poder pagar lo que nos pedían, contó.
El hombre quedó en llamarla, pero como no lo hizo. Rosana comenzó a llamarlo y fue allí cuando notó que el sujeto la había bloqueado de Whatsapp y que no atendía ninguna de sus llamadas, sin importar desde que teléfono intentara contactarlo.
En un intento por recuperar su dinero, la señora fue hasta la sede de la empresa que ella creía le había ofrecido el préstamo y de allí la enviaron a otra oficina en una galería céntrica donde un supuesto empleado le dijo que hasta que no se pusiera al día con las cuotas no recibiría el dinero.
"Yo le dije: 'cómo voy a seguir pagando para estar al día si adelanté 6 cuotas y hasta julio no tenía que pagar más", contó la mujer y señaló que obtuvo como única respuesta la insistencia del empleado. "Mire señora, lo único que le puedo decir es que se ponga al día para que le podamos pagar", asegura que le contestaron.
"Yo he pagado $65 mil y tengo todos los audios para demostrar que me estafaron. Desde Defensa al Consumidor me pidieron toda la documentación para iniciar el reclamo, y me dijeron que tienen muchas denuncias, porque a todo el mundo le hacen lo mismo", finalizó.
La misma modalidad de estafa se conoció hace un tiempo en Córdoba, en donde una banda se instaló ofreciendo créditos "sin requisitos", ofrecen un 0-810 u otro número telefónico y una vez que detectan a la posible víctima le piden dinero para "gastos administrativos" y una vez que lo obtienen desaparecen. A principios de 2016 se registraron más de 60 casos en los que los delincuentes habían actuado con la misma metodología, pero en ese momento pedían no más de $500, en el caso de Rosana habrían ido mucho más lejos.