Fuego en el ECA: un alerta para nuestro patrimonio

Más allá de las posibles causas y daños, el incendio de la cúpula del Espacio Contemporáneo de Arte es una advertencia sobre la vigilancia a los emblemas culturales de la provincia.

Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

Sin dudas, ayer fue un día muy triste para Mendoza. Buena parte de la cúpula del Espacio Contemporáneo de Arte (ECA), uno de los edificios más emblemáticos de nuestra provincia y que arrastra toda una historia de vaivenes por haber sido la sede del exBanco de Mendoza, quedó dañada por un incendio del cual aún, al menos hasta anoche, se desconocía su origen.

Los rostros de conmoción en funcionarios, artistas y ciudadanos en general, eran notorios. La visual del hall principal del ECA, con los escombros del cielorraso y los restos de la estructura de madera de la cúpula desperdigados por el suelo, era desoladora. Nadie todavía puede terminar de comprender cómo un patrimonio provincial pudo sufrir un daño de tal magnitud, y justo cuando finalizaban las obras de la primera etapa de reparación de la cúpula, que insume una importante inversión histórica para el inmueble.

Afortunadamente no hubo que lamentar pérdidas de vidas ni lesionados graves, y, aparentemente, tampoco se dañaron las obras de arte que formaban parte de las cinco muestras que se exhibían en el edificio (aunque hay versiones que indican que algunos trabajos artísticos sí se vieron afectados). Gracias al rápido trabajo de los cuerpos de bomberos y la eficacia en los operativos de incendio y rescate de las obras, se evitó una desgracia mayor. Ahora la prioridad recae en proteger los vitrales, especialmente el central, debido al riesgo que corre la estructura de hierro que sostiene los cristales frente al calor emanado por los restos quemados del techo.

Así lucía la cúpula y los vitrales del ECA pocos días antes del incendio. Gran parte del techo se quemó o tuvo que ser retirado por bomberos para salvaguardar los vitrales y la estructura de hierro que sostiene el sector.

Si bien se trató de un evento fortuito e infrecuente en este tipo de sitios, y más allá de la magnitud de los daños en el ECA, esta situación debe ser tomada en cuenta no solo por las autoridades del Poder Ejecutivo de turno (que ejecuta un plan de refacciones en distintos sitios culturales), sino también por la clase política mendocina en su generalidad. El patrimonio es parte de nuestra cultura y legado, y por ello es imprescindible protegerlo y monitorearlo permanentemente a lo largo de los años, especialmente en las estructuras edilicias, con controles periódicos, incluyendo en las refacciones que se llevan a cabo. Así se disminuiría aún más los efectos negativos de las posibles contingencias indeseables. Sino veamos lo que ocurrió durante décadas con el Museo de Bellas Artes Emiliano Guiñazú - Casa de Fader, la prueba fehaciente de la desidia política hacia el arte.

Será importante determinar dos cuestiones primordiales en el corto plazo. Primero, conocer las causas del incendio en la cúpula, tratando de discernir si se originó a raíz de las refacciones que se llevaban a cabo en ese lugar o por una cuestión ajena a las mismas. En base a esa información, las autoridades podrán establecer los niveles de responsabilidades en cuanto al siniestro y, si es necesario, encarar los procesos administrativos correspondientes.

Bomberos trabajaron rápida y eficazmente para evitar la propagación del fuego.

Por otro lado, el Gobierno debería tomar medidas inmediatas para salvaguardar el ECA. Debido a que, en el edificio, intervienen distintos organismos, sería necesario un fuerte trabajo de coordinación entre las áreas estatales respecto a la elaboración de un plan de mantenimiento de la infraestructura, que excedería los proyectos iniciales de intervención en el inmueble histórico. Ello tendría que incluir un refuerzo presupuestario excepcional para la reparación de la cúpula, y todo aquello necesario que impida a futuro un nuevo siniestro.

El resguardo de nuestro patrimonio es importante, y los mendocinos debemos estar más atentos a lo que ocurre con ello.