Reparar la cúpula del ECA costará más de un millón de pesos

La revalorización del vitral central se realizará en el segundo trimestre de este año. Harán más trabajos en el lugar.

Foto: Wikimedia
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La Secretaría de Cultura invertirá más de un millón de pesos en la reparación interna y externa de la cúpula del Espacio Contemporáneo de Arte (ECA), incluyendo la revalorización del vitral central, una obra que se espera encarar en los próximos meses.

Estos trabajos se enmarcan en una serie de intervenciones en el emblemático edificio de calles Gutiérrez y 9 de Julio, ubicado en plena zona céntrica, tendientes a mejorar ciertos aspectos de la infraestructura, como la reparación profunda de la cornisa exterior, los pisos y el sistema eléctrico. Cabe recordar que el ECA sufre desde hace varios años una serie de daños estructurales causados por la falta de mantenimiento y limpieza.

La primera parte de las obras en la cúpula comenzó la semana pasada con la reparación, limpieza e impermeabilización de la parte externa de la misma, de unos 30 metros de diámetro y que cubre una superficie total de 1110 metros cuadrados, y son llevados a cabo por DELA S.A., ganadora de la licitación. Se estima que los trabajos finalizarán esta semana y, para ello, se invirtieron casi 400.000 pesos.

Posteriormente, se tiene previsto encarar la reparación del vitral central de la cúpula, una obra largamente esperada, para lo cual se deberán retirar los más de 200 vidrios que lo componen y someterlos a una intensa restauración y limpieza, y finalmente volverlos a colocar en su lugar. También se reforzará la estructura de hierro que sirve como soporte para los paños. El presupuesto para esta segunda etapa se estimó en 600.000 pesos, aunque los valores podrían variar debido a que se calcularon el año pasado.

Así están hoy los vitrales de la cúpula del ECA. Algunos lucen descoloridos y apagados.

María Laura Tinte, directora del ECA, explicó que la reparación del vitral central "se hará por primera vez de manera integral", dado que requiere un arreglo absoluto para alargar su durabilidad, y aseguró que "la cúpula era un tema urgente para nosotros, por el grave estado en el que se encontraba".

La segunda etapa de reparación de la cúpula será licitada en marzo, por lo cual se espera que los trabajos comiencen poco antes del inicio del invierno. "Estas tareas se deben hacer una vez que finaliza el verano porque el ECA funciona como un 'invernadero' y estar sin vitrales en pleno calor se haría insoportable", manifestó Tinte. Por ello, las obras no deberían extenderse más allá de septiembre. Una vez que finalicen todas las tareas, la cúpula será pintada con el objetivo de mejorar su estética visual.

En cuanto al resto de los vitrales pequeños, Tinte señaló que "están en buen estado y solo requieren de limpieza, aunque eso se hará más adelante, porque priorizamos el vitral central".

El exterior también será arreglado

No solo los vitrales de la cúpula son una preocupación en la infraestructura del ECA. La bella cornisa exterior que adorna la fachada del edificio que supo ocupar el exBanco Mendoza se encamina a una restauración aunque, debido a la complejidad no solo de los arreglos sino también de la tramitación burocrática que requiere, al tratarse de un inmueble patrimonial, por el momento se avanzará en las mejoras de los mecanismos de prevención para evitar nuevos desprendimientos, como los que afectaron a la ornamentación tras un sismo en septiembre del 2015.

Tinte señaló que se planea darle mejor seguridad a la cornisa y su ornamentación, para lo cual se colocará una pintura especial a base de plástico para fijar las piezas y solidificar las grietas, además de realizar una limpieza de los escombros. Previamente ya se hizo una pequeña poda de aquellas ramas que constituían un peligro para los objetos. El llamado a licitación será la semana próxima y las obras podrían comenzar en los primeros días de febrero.

"Más adelante encararemos trabajos de reparación profunda en la ornamentación (jarrones, esculturas y escudos, entre otros) y la estructura de la cornisa. Esto lo estamos coordinando con la Dirección de Patrimonio Cultural y Museos, el Ministerio de Economía y la Dirección de Obras Públicas del municipio de la Capital", adelantó.

Más trabajos

La directora del ECA también señaló otros trabajos previstos para el edificio. Uno de ellos será la quita de los pisos de goma, que hoy son una verdadera molestia para quienes recorren el lugar. Además serán reparados los pisos dañados, y aquellos que presenten daños más severos serán totalmente reemplazados. "La goma que le colocaron hace unos años al piso perjudicó más la madera original; incluso varios sectores tienen muchos agujeros producto de las bocas eléctricas instaladas en la época que funcionaba el banco", explicó.

En relación a la electricidad, Tinte indicó que se mejorará el sistema eléctrico que hoy es compartido con las oficinas que funcionan en el Anexo de la Cámara de Senadores, ya que si bien el ECA no presenta graves problemas de suministro, a veces ocurren algunas sobrecargas que generan inconvenientes.

Fuerte pero con falta de mantenimiento

Consultada sobre la estructura general del ECA, Tinte aseguró que se trata de "un edificio muy fuerte y resistente a los temblores", como quedó evidenciado en los últimos movimientos sísmicos. "La estructura interna está en buen estado, pero le falta mantenimiento y una limpieza profunda para seguir siendo 100% seguro", cerró. 

Un poco de historia

La sede central del entonces Banco de Mendoza fue construida a partir de 1909, cuando la entidad bancaria estatal adquirió el terreno frente a la plaza San Martín, en donde se levantaría el hoy conocido Centro Bancario, coronado por otras imponentes sedes provinciales como las del Banco Nación, Mercantil Andina y el Banco Español del Río de la Plata (actual Banco Galicia). Nueve años después, en 1918, el proyecto de Carlos Agote fue inaugurado.

Se trata de una construcción de orden monumental, de marcado estilo neoclasicista francés que imperaba en las sucursales bancarias de principios del siglo XX. Posee un acceso principal en ochava redondeada y columnas dóricas, que sostienen una cartela con reloj. En la azotea, un importante conjunto escultórico remata la fachada, dándole un carácter distintivo por su imponencia y complejidad.

La estructura del edificio se da alrededor de un imponente espacio central octogonal al que se accede a través de una puerta doble de hierro con finos detalles, y la sala principal está coronada con gran cúpula con claraboyas de vidrio, que constituye un alarde tecnológico constructivo de la época.