Tras la detención del presunto asesino de Chocolate, el perro que murió luego de ser despellejado y de agonizar ocho días, los allanamientos ordenados por la fiscalía arrojaron macabros detalles, entre ellos que el supuesto autor del crimen encendió una bordeadora para que los vecinos no escucharan los gritos del animal mientras lo despellejaba.
Como informó diario La Voz de San Justo, luego de la declaración de Verónica Notta, la primera dueña de Chocolate, el fiscal Oscar Gieco ordenó allanamientos en distintos domicilios de la ciudad cordobesa de San Francisco, en donde se registró el luctuoso hecho.
En ese marco, ayer en la tarde, se logró la detención de un hombre identificado como Germán Gómez, de 36 años, quien fue trasladado a la cárcel sospechado de la brutal agresión al cachorro de 3 meses.
El animal, cabe recordar, fue despellejado vivo y el pasado 10 de enero, luego de una agonía de 8 días en la veterinaria de Roberto Ferrero, murió.
Luego de los allanamientos realizados en la casa de Gómez y en el domicilio de su madre, fuentes judiciales revelaron que se encontró una navaja y una bordeadora, la misma, se presume, habría sido usada por el agresor para que los vecinos no escucharan los gritos del animal en el momento del ataque.
Asimismo, como informó el medio mencionado, Gómez habría atacado brutalmente al animal porque éste era el que más ladraba (de otros cachorros que había en la casa) y eso "le molestaba".
Gómez, que sería peluquero, fue imputado por el supuesto delito de violación de domicilio e infractor a la ley 14.346, llamada Ley Sarmiento, de protección animal, que establece una pena de un mínimo de 15 días a un año de cárcel.