En épocas de bajas ventas en el mercado automotriz algunas empresas apelan a artilugios que rozan lo ilegal para intentar convencer a los consumidores, según lo advirtieron desde la ONG Protectora.
Los abogados José Ramón y Mario Vadillo pusieron como ejemplo publicaciones de avisos en los cuales se promociona una foto que luego no corresponde con el vehículo en cuestión.
De esta forma le presentan al consumidor un coche en su versión full con un precio promocional, pero en una letra microscópica aclaran que la imagen es "ilustrativa". Sin embargo muchos lectores no ven el detalle y se encuentran con el fiasco en el lugar mismo de compra: