El grooming, o acoso por Internet, es un fenómeno que, lamentablemente, está generando muchos inconvenientes graves en todo el mundo. Mendoza no es la excepción. Es así que muchos adolescentes han sido víctimas de varios perfiles anónimos en las redes sociales que promueven la agresión y violencia, pero no solo se encargan de desprestigiar y acosar a los chicos: publican imágenes y videos explícitos, que pueden caer en las manos de amenazas mucho más peligrosas.
Desde hace varios meses, han surgido en las redes sociales, principalmente Twitter, varios perfiles que se encargan de hacer bullying a los adolescentes mendocinos. Una de las más conocidas por los jóvenes es "Mendo Bardo 2016", desde la cual un (o varios) usuario, escudándose en el anonimato, incita a los chicos a escrachar a sus amigos y compañeros de colegio de las peores maneras, replicando los mensajes e imágenes para que sean compartidas por todos.
Sin medir las consecuencias, los mensajes e imágenes publicados son de mal gusto y directamente sobrepasan cualquier límite. No se escatiman en insultos, términos peyorativos y denigrantes, invasión a la privacidad y ataques sin ningún tipo de fundamento.
Hasta el momento, este perfil difamó sin ser advertido por nadie, ya que muchas veces son los propios adolescentes afectados que, por temor a represalias o a la vergüenza, prefieren mantener el secreto. Sin embargo, varias víctimas se animaron a contarles a sus padres, quienes a su vez comenzaron a tomar cartas en el asunto.
Laura M. es una de las madres que inició ese camino. Su hija fue víctima de este perfil hace pocos días como consecuencia de un incesante hostigamiento que sufrió en una escuela secundaria privada de Godoy Cruz. Además del escrache, esta cuenta publicó imágenes explícitas que la mujer aseguran ser totalmente falsas. Tras calmar a la joven, Laura se comunicó con las autoridades de la institución pero, sostuvo, recibió una pobre respuesta. Por eso, analiza iniciar medidas judiciales para que se descubra lo ocurrido y que se hagan cargo no solo los responsables, sino también aquellos que, por omisión, no actuaron con la debida rapidez que requiere el caso.
Situaciones como la de Laura son vividas por otros progenitores, según pudo saber MDZ. Estas agresiones por Twitter se repiten entre los alumnos de varias escuelas mendocinas, por lo cual algunas instituciones ya están iniciando charlas con los padres y alumnos para detener esta grave problemática.
Protegiendo la identidad de los adolescentes, aquí hay algunos tuits de esta cuenta. Obviamente, estos son los más "suaves", ya que otros contienen lenguaje extremadamente inapropiado. Ni hablar de las imágenes y videos explícitos.
Mientras tanto, estos perfiles acosadores siguen funcionando sin que hayan sido dados de baja por las empresas cibernéticas. Mientras se censuran fotografías de madres amamantando, prefieren mantener expuestas capturas de pantalla de genitales o desnudos, a la caza de cualquier degenerado mayor que pueda causar un daño mucho más grave.
Por su parte, desde la DGE explicaron que no han recibido denuncias formales por parte de las escuelas, ya que deben esgrimirse mediante por escrito desde la escuela correspondiente a los supervisores, que luego lo trasladarán a la institución gubernamental. Esto se realiza, principalmente, para resguardar la integridad de los alumnos. A su vez, siempre se recomienda que, ante este tipo de episodios y de otros que puedan generar algún tipo de violencia, sean resueltos en el ámbito de la institución educativa correspondiente.
De todos modos, en el organismo educativo aclararon que, en estos casos, siempre están trabajando los equipos pedagógicos con los alumnos, padres y docentes.