Un criminal condenado a reclusión perpetua por el homicidio de un matrimonio de terratenientes en Chaco murió anoche en un enfrentamiento a balazos con penitenciarios y efectivos policiales, tras escaparse de la Alcaidía.
Los investigadores intentaban establecer este domingo si Claudio Alfredo Gómez murió por el impacto de una bala policial o si decidió quitarse la vida con el arma que empuñaba tras ser herido en la cintura. Gómez se había hecho conocido ante la opinión pública chaqueña cuando, según pudo comprobar la Juticia, asesinó al matrinonio de terratenientes Manuel Roseo y Nélida Bartolomé en enero de 2011, acompañado por el también condenado Luis Raúl "Gusano" Menocchio.
Roseo era dueño de una estancia de 250 mil hectáreas que le había comprado a Jorge Born en los ‘70, lo que lo convertía en el mayor latifundista del Chaco, pero vivía como un peón rural en una casa muy humilde. Roseo y su mujer fueron torturados y asesinados en un crimen que habría estado motivado por el capital que el latifundista tenía en sus tierras.
Gómez también se había escapado en 2014 del Complejo Penitenciario II ubicado en la ciudad chaqueña de Sáenz Peña y fue recapturado tres meses después cuando se encontraba trabajando de remisero en Entre Ríos. Una señal de alerta surgió el sábado a las 18:10 cuando personal de Vigilancia y Tratamiento se dirigió a la celda de Gómez -que se encontraba aislado- a llevarle comida y retirar la bolsa de residuos.
Según el subsecretario de Asuntos Penitenciarios, Hugo Lisboa, cuando uno de los guardias ingresó, Gómez intentó agredirlo y tras forcejear el criminal salió corriendo de la celda, logrando llegar hasta la puerta de ingreso de la Alcaidía.
Gómez empuñaba un arma calibre .22 y amenazaba con matar a cualquiera que intentara impedir su escapatoria y se dirigió al portón principal donde obligó a que lo dejaran salir, dijo Lisboa a la prensa local. Según el relato oficial, el criminal corrió unos cien metros seguido por los penitenciarios y también por policías del Destacamento Rural ubicado en cercanía de la Alcaidía, consignó el diario Norte.
Los efectivos de seguridad emprendieron una balacera hasta que hirieron a Gómez en la cintura, lo que provocó que se desplomara cuando logró ingresar a una zona de montes ubicada a pocos metros de la Alcaidía. Los pesquisas encontraron segundos después al criminal muy malherido con un balazo en la cintura y otro en la cabeza, por lo que se investigaba si el fugitivo murió por una bala policial o si se quitó la vida al verse rodeado.
Las autoridades trasladaron a Gómez al hospital Perrando de la ciudad de Resistencia, lugar al que el fugitivo llegó sin vida.