Lo que Tinder promete pero no cumple

Todos los enredos emocionales que se esconden detrás de la red virtual te los contamos en esta nota.

En la vorágine de la soledad buscamos compañía de cualquier forma y a cualquier costo. La vida de relación es fundamental para la salud psíquica y el bienestar. Según estudios realizados de la Universidad de Warvick ,"aquellos que viven en pareja , viven más que los solteros y es lógico porque el estrés que produce la soledad y el aislamiento es nocivo para el organismo". En la soledad de la noche se ha despertado la curiosidad por los nuevos modelos de intercambio que ofrece Internet. Tinder y Happn son dos propuestas que han revolucionado el mundo de los solitarios. Tal es así que sin mucho esfuerzo y solo con un click, aparecen miles de propuestas y alternativas a investigar para poder elegir dentro de la vidriera quién es el apropiado.

Hombres y mujeres se han robotizado en un lenguaje común donde se afanan por encontrar la persona ideal detrás de una fotografía o un perfil.

El resto es un dialogo cortante y tajante dejando a la espera el nuevo encuentro. Y si la respuesta no es la esperada, a los pocos segundos ya estoy en otra relación. Algunos pacientes cuentan que si bien hay gente que busca relaciones y quiere encontrar a alguien para armar un compromiso estable, cuando avanza el chat desaparecen como si una magia o un hechizo los hubiera hecho desaparecer.

En otros casos se suele dar que el primer encuentro es desilusionante, ya que la foto impresa en el perfil es falsa. Entonces esa cinturita de 90cm o esa espalda de boxeador entrenado resulta ser muy diferentes en la realidad a lo que se proponía. Tinder frustra una y otra vez al señor o señorita que encontró todo lo que deseaba simplemente mirando una pantalla. El estrés que provoca esta situación permanente en la búsqueda del amor y la desilusión acarrea la pérdida de confianza, la sensación de lo que no se da sin saber porqué hace que muchas personas abandonen la idea de querer volver a encontrar una pareja. Entonces lo más divertido suele ser que cambian el perfil dando una identidad y una propuesta diferente a la que quieren porque esta forma engañosa les acarrea menor temor: y los hombres salen para tener sexo, sin sentir la presión de la situación comprometida.

Personajes en red

Pero es angustiante darse cuenta que esa imagen de mujer avasallante con mentalidad masculina y deseos sexuales intensos, en la primera cita pregunta sobre las verdaderas intenciones del señor. Ni hablar del comportamiento "cita todos los días con alguien diferente" . Si nos aventuramos a esto, encontramos todo tipo de personajes que tienen una clasificación diagnóstica: el neurótico obsesivo que llega 5 minutos antes y te descalifica porque no bajaste en punto de tu casa, y además anota, al terminar la cena, el gasto del restaurante en su celular, porque desea tener todo controlado para ver si llega a fin de mes, y te preguntas: ¿por qué en la foto estaba en un auto de alta gama?

El que después de 4 horas de conversación por Tinder te revela que es casado pero se está por separar. El que te pasa a buscar y le suena el teléfono permanentemente, entonces te pide que bajes del auto para hablar con su ex mujer que lo persigue (y en realidad es un amigo que lo llama, pero le sirve para hacerse el Don Juan). Ni hablar del viudo... los hombres que se victimizan, que alegan que no están en pareja porque son viudos, entonces crean la fantasía de saber si sos la mujer que supera a la muerta. 

¡Entonces te llevas el trofeo, y en realidad no sabes si ella se murió de un síncope por las peleas cotidianas! Ah, y no olvidemos al famoso asexuado, no tiene sexo hasta que se enamora, homosexual reprimido o fóbico a las enfermedades sexuales, tímido o que no tiene para pagar un hotel y vive en un hostal compartido. O por último el promiscuo que se pasa la noche contándote su vida sexual, posiciones y demás que hicieron que se desgasten relaciones y por eso hoy está con vos, Superman o Batman, pero te deja la cabeza al punto de que pensás que si vas a la cama con él te mata de un infarto.

Diversos encuentros narrados en el consultorio cuentan cómo un sitio que promete no solo aventuras amorosas sino una relación estable, la practicidad y seguridad de elegir con un click, se convierte en una mentira que resulta engañosa y hasta peligrosa psicológicamente cuando no encontrás el verdadero motivo para entender la huída, la evitación, la desaparición de quienes en un juego de cacería apuestan a encontrar lo que perdieron en casa, lo que no pueden encontrar o la promesa de alguien con los mismos ideales.

Por último, el peligro que encierra no saber con quién nos estamos confesando parecería ser un atractivo en las redes sociales mucho más peligroso de lo que creemos y por sobre todo en adolescentes: la curiosidad es la excitación que necesitan. Muchos encuentros de estas redes terminan siendo un peligro inminente sin dimensión, desconociéndose la cantidad de abusos, malos momentos que comienzan en un juego divertido que levanta la autoestima y se vuelve adictivo para luego ser solo la puerta a una trampa que expone a lo peor.

Y un consejo apropiado es, ni por aventura sexo virtual con estos incipientes conocidos, luego lo que suceda se puede transformar en esos videos que recorren la pantalla de todos los usuarios.