Organizaciones que luchan contra el abuso infantil manifestaron su preocupación ante la utilización del juego por parte de pedófilos para encontrar y atraer a sus víctimas. El juego puede llevar a menores hasta sitios muy aislados donde pueden ser abordados por depredadores sexuales.
La peligrosidad del juego está en que permite a los pedófilos la geolocalización de menores que se encuentran en búsqueda de pokémones inmersos en el juego y sin prestar atención. Aplicaciones como estas aparecen como una nueva herramienta para que los abusadores salgan a la caza de sus víctimas.
Algunas unidades fiscales han lanzado una guía con recomendaciones, que incluyen no usar la aplicación mientras se maneja, jugar en lugares permitidos (y no entrar en propiedad privada, porque es un delito) y cuidar la información personal, ya que el videogame habilita el sistema de geolocalización y el acceso a gran cantidad de datos.
Fuente: Popular