Mentiras y mentirosos, todo lo que tenés que saber

¿Cuáles son los distintos tipos de mentiras y las señales que pueden delatar a un mentiroso?

Foto: https://pymex.pe/wp-content/uploads/2014/08/el-mentiroso.jpg
Foto: https://pymex.pe/wp-content/uploads/2014/08/el-mentiroso.jpg

 Mentiras, mentirillas, apenas mentira, mentiras dudosas y todo lo que contribuya a que sea más confuso. En fin, no viene mal un análisis sencillo de la mentira para empezar a prevenirse de quienes lo reconvierten en algo totalmente distinto a lo que es. En primer lugar, los tipos de mentira, según una clasificación hecha por Adriana Guraieb, de la revista Buena Salud:

Mentira piadosa. Está en función de ayudar al otro, de evitarle una caída emocional. Por ejemplo ante una enfermedad terminal hay quienes prefieren la verdad, pero otros necesitan con desesperación aferrarse a la esperanza y a una posible curación.

Mentira destructiva. Aquellas al servi­cio de una venganza, de hacer el mal, de perju­dicar a otros, de ultrajar un prestigio, falsificar los hechos, distorsionar la verdad.

Autoengaño. La manera de seguir haciendo lo que nos hace daño, apelando a cualquier excusa que sirva para auto-mentirnos. De esta forma seguimos abusando del tabaco o de la comida, o de un vínculo adictivo que nos lesiona y daña.

Mentiras dañinas. Hechas para dañar, pueden verdaderamente lograrlo. Según las investigaciones psicológicas existe aproxi­madamente un 80% de personas que mienten y no se dan cuenta de las consecuencias que pueden ocasionar en los demás: desconfianza, dolor emocional, desvalorización, desasosiego. Estas personas están tan ensimismadas en ellas mismas que no se ocupan de mirar al semejan­te. Y hay un 20% que sí son conscientes de que mienten y disfrutan de hacerlo. Son estructuras que se complacen con el sufrimiento ajeno, disfrutan con desestabilizar emocionalmente a los demás, sin importarles si su conducta es ética o no.

Mentira compulsiva. Un modo muy enfermo que se arraigó en la personalidad de quien miente y puede tomar formas extremas. Aquí se vive en un estado permanente de ansiedad, y cuanto más se miente, más deseo se tiene de seguir haciéndolo. Y esto, hasta llegar al punto de no poder diferenciar la realidad de la mentira, y terminar creyéndose su mentira. Esta enfermedad se llama megalomanía.

Atención: las señales que pueden delatar a un mentiroso, según "La biblia del lenguaje corporal" de Judi James:

1. La respiración del que miente se acelera y se vuelve más superficial. Parece que se queda sin respiración al hablar.

2. Los gestos de las manos aparecen después de las palabras.

3. Tragar con exageración. Se debe a que la tensión muscular en el cuello estrecha la garganta.

4. Juguetear excesivamente con un objeto. Esto puede indicar que el sistema nervioso simpático se ha activado, y con él, el deseo de luchar o huir. Al reprimirlo aparecen movimientos nerviosos.

5. Rascarse, sobre todo la parte posterior de la cabeza. Tocarse de este modo tranquiliza y alivia.

6. Romper el contacto visual. Es posible que el mentiroso crea que los ojos transmiten demasiada información. Esta pequeña señal de "bloqueo", puede indicar el momento en que ya no aguanta más la presión.

7. Contacto visual excesivo e intencionado. Puede ser que sepan que desviar la mirada transmite falta de sinceridad y opten por quedarse mirando fijamente.

8. Gestos de distracción: emplear las manos u objetos para distraer a la persona de lo que le está diciendo.

9. Alteraciones del discurso: tartamudeo, repeticiones, pausas

10. Hinchar el pecho para aliviar la tensión.

Fuente: Revista Buena Salud