Salta: narcopolicías llevaban 100 kg de cocaína

Dos efectivos y un civil se tirotearon con patrullas de frontera, escaparon y son intensamente buscados.

Dos policías y un civil eran intensamente buscados hoy en la provincia de Salta tras haberse tiroteado con gendarmes a los que intentaron secuestrar, durante un episodio ocurrido en la ruta provincial 46, cerca de la localidad de Aguaray, cercana a la frontera con Bolivia.

Los investigadores aseguraron que los prófugos llevaban un cargamento de no menos de 100 kilos de cocaína. La búsqueda de la banda narco-policial es muy intensa y moviliza a gendarmes de toda la provincia, aunque los las sospechas apuntan a que los tres prófugos habrían regresado a Bolivia.

El hecho se produjo alrededor de las 16 del martes cuando los efectivos del Escuadrón 54, quienes patrullaban esa ruta, se toparon con un Ford Fiesta de color azul en el que iban dos hombres seguidos por una camioneta Toyota Hilux doble tracción con un solo ocupante transitando hacia el valle de Acambuco.

El trato entre los gendarmes que estaban caminando y los ocupantes del auto fue cordial, al punto que el chofer del rodado se identificó como policía provincial.

Mientras los gendarmes revisaban la licencia de conducir y otros papeles del rodado, el tercer gendarme se dirigió hacia la Toyota Hilux que venía detrás.

También estaba conducida por un policía salteño de civil, según él mismo se identificó.

Al correr levemente una loneta que cubría la parte posterior de la camioneta, el gendarme alcanzó a ver varias bolsas de arpillera que suelen ser usadas para acondicionar los ladrillos de cocaína.

Cuando el gendarme quiso desenfundar su arma, los dos policías y el otro ocupante civil de la Toyota tomaron de rehén a sus compañeros y los amenazaron con asesinarlos si no arrojaban sus armas.

Los delincuentes obligaron a dos de los gendarmes a subir a la camioneta; el otro gendarme fue golpeado y en su desesperación por salvar su vida se arrojó a un barranco.

Al parecer, los narcos pensaron que dada la altura desde la que se tiró el sargento de Gendarmería había muerto.

Con los otros dos gendarmes reducidos, los narcos regresaron hacia la zona de Acambuco.

Los rehenes iban en la camioneta con la certeza de que serían asesinados y entonces decidieron arrojarse del vehículo en movimiento.

Fue entonces cuando se produjeron varios disparos que impactaron en la cabina de la Toyota sin que nadie resultara herido.

Mientras tanto, el tercer gendarme logró regresar al puesto de control de la unidad nacional ubicada en la entrada del valle de Acambuco y solicitó refuerzos.

Producto de los golpes y las caídas, los tres gendarmes sufrieron lesiones, aunque están fuera de peligro.

Los dos policías buscados prestaron servicio en la comisaría 42 de Tartagal y fueron identificados como René Gareca, de 55 años, y Sebastián Ortiz, de 29: el primero está retirado de la fuerza mientras que el segundo está con licencia médica desde hace un año.

Por su parte, el civil prófugo sería Marcos Sebastián Sanguino, de 26 años, informaron fuentes policiales a el diario El Tribuno.

En tanto, Asuntos internos, perteneciente a la Secretaría de Seguridad de la Provincia de Salta, abrió un expediente para investigar a la esposa de Ortiz.

Se trata de la cabo de la policía provincial Claudia Romero que se encuentra en calidad de demorada en su casa del barrio Martín Saravia de Moscón, debido a que el Ford Fiesta en el que se movilizaba la banda está a su nombre.