A horas del partido, Damián se quedó sin entrada

El joven mendocino, que padece una discapacidad después de sufrir un accidente años atrás, tenía asignada una entrada, pero nadie sabe dónde está.

A principios de 2012, la imagen de Damián Blangetti fue centro de distintas campañas para que pueda regresar al país después de haber sufrido un grave accidente en Cancún, del que aún se recupera. Hoy, es noticia porque le impidieron acceder a una entrada para ver el partido por Eliminatorias entre Argentina y Uruguay.

Como todas las personas en silla de ruedas que quieran asistir al partido entre Argentina y Uruguay, Damián envió un mail a la Secretaría de Deportes, donde le asignarían una entrada sin cargo para él y le garantizaría una entrada paga para un acompañante. Ante la falta de respuesta, su padre concurrió a preguntar qué había pasado.

"Le mostraron un listado donde Damián aparecía como beneficiario. Supuestamente se colapsó el sistema y no llegaron los mails de notificación. Le dijeron que la gente de AFA se las llevó de nuevo. No podemos comunicarnos con gente de AFA y Deportes se lava las manos. Hoy quedaron en llamarnos, pero nada. Se llevaron de vuelta 27 entradas, le dijeron", contó Gisela, novia de Damián.

"Para conseguir una entrada, un discapacitado en silla de ruedas tenía que enviar un mail desde el dia 23 de agosto hasta el 24. Damian envió el mail el dia 23. A su papá le mostraron que Damian estaba en la lista de beneficiarios de entradas con silla de ruedas pero le explicaron que sus servidores se saturaron", continuó la joven, y agregó: "Por eso, Deportes se puso en contacto con la Direccion de Discapacidad para enviar los mails notificando a los beneficiarios el día y la hora en que tenían que buscar sus entradas, pero algo falló".

"Lo que existe es una constancia de que Damián fue beneficiario, y reconocen que se les debe haber traspapelado notificaciones", agregó, mientras Damián espera que mañana ocurra un milagro para ver a Lionel Messi en el Malvinas. Mientras algunos entregaban tickets de manera dudosa en un lujoso hotel de Capital, las entradas de otros se perdían vaya a saber dónde.