Prometen una profunda restauración para el Museo Fader

Con una inversión de 28 millones de pesos, se encararán obras de reparaciones estructurales, arquitectónicas y artísticas en el emblemático espacio cultural, que está cerrado. Su apertura sería recién en 2018.

Foto: Alf Ponce / MDZ
Foto: Alf Ponce / MDZ

Con la presencia del gobernador Alfredo Cornejo, el Gobierno provincial anunció el plan de obras para la restauración estructural, arquitectónica y artística del Museo Provincial de Bellas Artes Emiliano Guiñazú - Casa de Fader (conocido como Museo Fader), que permanece cerrado al público hace más de tres años y presenta graves daños en su estructura. La inversión estimada es de 28 millones de pesos y recién podría ser inaugurado en 2018.

El anuncio se realizó en el hall principal del museo, ubicado en Luján de Cuyo, y estuvo a cargo de Cornejo, el secretario de Cultura, Diego Gareca, y el director de Patrimonio Cultural y Museos, Marcelo Nardeccia. Allí se explicó el alcance de las obras programadas para el Fader y se hizo hincapié en el "compromiso" de las autoridades para "remediar" tantos años de desidia estatal y escasa o mala inversión no solo en este emblemático inmueble, sino también en muchos espacios culturales de la provincia.

Gareca, Cornejo y Nardeccia dialogando en los jardines del Fader.

Gareca consideró que, con este ambicioso plan de obras, se "empezará a remediar tantos años de olvido" respecto al Museo Fader, y en ese sentido manifestó que "la tarea que nos hemos trazado es poder ir recuperando todos los espacios que tienen que ver con la cultura de Mendoza". 

"El museo Fader es el símbolo cultural más importante que tenemos en la Provincia, y que se haya tenido tantos años cerrado no solamente hace una referencia a las malas gestiones, sino que también a la negligencia y la falta de compromiso con la cultura", sentenció.

Cornejo, por su parte, catalogó a las obras en el museo como "una inversión muy grande", teniendo en cuenta que "no siempre la cultura está en prioridad en materia de inversiones". 

Sumando a las palabras de Gareca, el gobernador también apuntó a las políticas culturales de las últimas gestiones: "En los últimos años se ha hecho hincapié en tratar de agregar lugares de cultura que requirieron inversiones muy grandes, como fue el Le Parc, y si bien saludamos estas acciones, nosotros creemos que si no sostenemos lo que tenemos, no hay porqué pensar en nuevas cosas. Por lo tanto, hay que mantener lo que existe". 

El gobernador se comprometió a "custodiar" las obras en persona.

"Todas las estructuras que tengamos las queremos usar al máximo posible, pero no haciendo cosas grandilocuentes, sino restableciendo nuestro patrimonio, que lo tenemos muy abandonado. No queremos seguir siendo cómplices de esa vergüenza", aseveró.

"Necesitamos restablecer este lugar como oferta cultural y sitio emblema de la cultura de Mendoza".

En qué consisten las obras

Las obras, según explicaron, serán divididas en dos etapas. La primera consistirá en trabajos de "consolidación", es decir, según Nardeccia, para "priorizar la seguridad edilicia", que consiste en "la llegada de una estructura nueva que tiene el valor de no ser invasiva, diseñada especialmente para restaurar el comportamiento estructural del edificio".  La idea es "cumplir con los reglamentos de la seguridad de edificios públicos y las normas vigentes", añadió.

Se trabajará fundamentalmente sobre el recalce de los muros mediante la construcción de una submuración bajo cimientos, la reparación de todas las fisuras y grietas mediante rellenos, la vinculación en distintos niveles de los muros de mampostería mediante perfiles los refuerzos del muro de fachada, torreones y de cubierta de losa de bovedillas, y la construcción de una cubierta para la modificación de desagües pluviales, entro otros trabajos menores. Esta etapa tiene una duración mínima prevista de ocho meses.

Luego se dará comienzo a la segunda etapa de obras, centrada en las restauraciones arquitectónicas y artísticas. Nardeccia detalló que, en la parte arquitectónica, se arreglarán los pisos, cielorrasos, muros y techos de todo el edificio, junto con las instalaciones sanitarias y de acondicionamiento climático. Como punto a destacar es que se erradicarán los techos flotantes y las lámparas instaladas sobre los mismos y algunos pasillos, que contribuyeron a acelerar el deterioro de la estructura.

Respecto a lo artístico, estará enfocado en la recuperación de los murales, principalmente los originales de Fernando Fader, la restitución de las piezas desmontadas y una importante puesta en valor de los jardines del museo, para que funcionen como espacios de exposiciones artísticas. Estas obras tendrán un plazo mínimo de entre 8 y 10 meses.

A pesar que detrás del edificio principal del museo existe una especie de bóveda subterránea construida hace varios años, con el objetivo de albergar obras de arte que no estuvieran en exposición, las autoridades aseguraron que ese sector no formará parte de las obras, ya que no posee los mínimos requisitos de seguridad.

Análisis del inmueble

Un estudio de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) reveló las graves fallas que presenta la estructura del Museo Fader. Además de los achaques propios de un inmueble que ya cumplió más de 100 años, las diversas intervenciones que se practicaron en el lugar fueron invasivas y aceleraron los daños e inconvenientes del emblemático espacio cultural.

Así luce el museo por dentro.

Corrosión en los perfiles metálicos que soportan las losas, fisuras menores e importantes en la caja muraria y humedad ascendente son algunos de los defectos detectados por los profesionales de la casa de estudios universitaria.

Las principales causas de los deterioros fueron la fundación en suelo limoso, el sobrepeso del edificio y las intervenciones, las grandes superficies expuestas a variaciones ambientales y el aporte de la humedad en el terreno.