El caso de la muerte la abanderada de la Escuela Molina Campos, Diana Peraccioli, no está cerrado. Hay muchos interrogantes para los investigadores; uno de ellos es establecer si algún profesional de la medicina llevaba un control de su salud y qué monitoreo se hacía de la guarda de su abuela. La Justicia investiga si algún funcionario pudo llegar a tener alguna responsabilidad en la muerte de Diana. Se confirmó que su cuidadora, quien tenía la tutela de la adolescente desde el 2008, padece demencia senil y no es capaz como para atribuirle algún tipo negligencia.
Entre las últimas medidas, se ordenaron informes a la obra social estatal (OSEP), que era la cobertura médica que tenía la joven para conocer cuál era el tipo de seguimiento que se le hacía y además establecer, adónde están sus registros médicos.
Por otro lado, se solicitó información a la Justicia de Familia para que informe si hubo un control de la guarda de Diana, quien quedó bajo la custodia de su abuela, cuando tenía tan sólo 8 años.
En aquel entonces, los trámites quedaban radicados en la Justicia de Familia con asiento en Capital. Tras mudarse estos organismos a sus correspondientes departamentos, "su causa quedó en un limbo entre Capital y Las Heras, y no hubo un seguimiento de ese expediente", confiaron fuentes del caso.
Pintada recordatoria de sus compañeros de la Escuela Molina Campos.
No obstante, falta la confirmación de hasta dónde actuaron los organismos competentes.
Romina Pieraccioli, la mamá, le concedió la patria potestad de Diana a su madre en el año 2008, porque ella se iba a radicar en Estados Unidos.
La joven no tenía un papá presente, por lo que la abuela fue su única familia y la crió en su casa del barrio Ujemvi de Las Heras.
Sus docentes, como los vecinos del barrio, aseguran "que no había signos de alarma", como para pensar que no estaba siendo bien cuidada. " La chica asistía impecable y hasta llegó a ser abanderada", subrayaron.
Aparentemente fue en los últimos meses cuando se agravó el cuadro de demencia senil de su cuidadora.
Después de la muerte de Diana, la Justicia ordenó el traslado de la señora a un geriátrico y de oficio solicitó a la Asesoría de Menores e Incapaces la declaración de insanía.
"Su hija -Romina- no quiere hacerse cargo de la mujer, apareció un pariente, pero tampoco se la llevó", precisaron desde la Justicia.
Nadie sabía de la situación de Diana
Desde la institución educativa a la que asistía la joven, admitieron que no conocían de las ausencias en el entramado familiar de la alumna, "hasta que ocurrió la tragedia".
"Diana no hacía trascender con quién vivía, porque tampoco se comunicaba mucho", admitieron.
"Era más bien de perfil bajo, sino podría haber exteriorizado lo que le pasaba", opinó Silvia Stoco, supervisora de la institución.
Casi al revés de la moda de los chicos de hoy ,"no tenía celular y tampoco usaba las redes sociales".
Hipótesis de la muerte
Hay fuertes indicios que su enfermedad crónica pudo tener que ver con el fallecimiento. Se busca precisar cómo fue la crisis que tuvo el martes 2 de agosto para cerrar el capítulo de la muerte. Sin embargo, queda abierto el interrogante de si algún funcionario pudo tener responsabilidad en el hecho de haber evitado este doloroso desenlace.