La Justicia investiga accidentes de tránsito falsos que se habrían "inventado" en la Oficina Fiscal Nº8 de Guaymallén, a partir de la carga en el sistema de un expediente apócrifo. Un empleado administrativo de apellido Manrrique quedó imputado y se investigan a unas 50 personas, entre médicos, abogados y clientes de las aseguradoras estafadas.
El caso quedó en manos del fiscal especial Santiago Garay, quien recibió la denuncia de las pólizas de seguro.
Las compañías buscaban los expedientes en la fiscalía y cayeron en la cuenta de que no existían actuaciones de los siniestros. Se sospecha que el funcionario judicial se contactaba con los dueños de las pólizas, inventaban un siniestro y se generaba una denuncia para hacer el reclamo extrajudicial y exigir, de esa manera, el pago.
Además, habrían actuado en connivencia profesionales de la salud, que constaban las lesiones, abogados que gestionaban los acuerdos y, claro, hacía falta el protagonismo de los titulares del seguro, que reclamaban después el pago por incidentes que nunca habían existido.
La Justicia está tratando de individualizar a los accionantes en más de 100 causas que se cargaron al sistema, pero que no existen físicamente. Es decir, eran expedientes "virtuales" que se creaban para detonar el proceso de cobro de los seguros, pero que no tenían respaldo físico.
No se descarta que aparezcan más damnificados.