Una precaria vivienda ubicada cerca del bosque comunal de Zapala fue el escenario de un sangriento crimen que conmovió a la provincia. Carlos Morales, de 31 años, discutió con Alejandro Raibán, de 45 años, y lo asesinó arrojándole un bloque en la cabeza.
Previamente le había dado una feroz paliza que lo dejó tendido en el piso, en medio de un charco de sangre. Morales huyó a Las Coloradas pero fue detenido por la policía y hoy la fiscal Laura Pizzipaulo le realizará la formulación de cargos por el delito de homicidio.
Según diario Río Negro, la víctima, un empleado municipal local, se desempeñaba en el Concejo Deliberante de Zapala. De acuerdo con investigadores, Raibán, Morales y al menos tres personas, compartieron varias rondas de alcohol, entre la noche del viernes y la madrugada del sábado.