El oso Arturo, para estudio al museo Cornelio Moyano

La Secretaría de Ambiente señaló que este lunes los veterinarios del Zoológico le practicarán la necropsia.

Foto: Nacho Gaffuri / MDZ
Foto: Nacho Gaffuri / MDZ

La muerte del oso Arturo era esperada tanto por las autoridades del Zoológico provincial como por las organizaciones ambientalistas, porque esta semana el oso había mostrado un estrepitoso decaimiento. Incluso estaba bajo una estricta vigilancia de los veterinarios y se le estaba suministrando medicación para mitigarle el sufrimiento.

Eduardo Sosa, Jefe de Gabinete de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Territorial, adelantó que este lunes los veterinarios del paseo le  practicaran la autopsia para establecer las causas de su muerte y luego, los resultados serán comunicados oficialmente.

En tanto, aceptó que se estudia la posibilidad de avanzar luego con su taxidermia o embalsamado y, en caso de no darse las condiciones para ello, será reconstruido su esqueleto. De este modo, se recuperaría la abandonada costumbre de enviar los animales fallecidos para su estudio en el museo Cornelio Moyano, ubicado en el edificio Playas Serranas del parque General San Martín.

Sosa aceptó que no se hizo lo mismo con la pantera y con otros animales muertos en años anteriores porque "se había perdido la costumbre y cuando alguien daba la idea, los animales ya habían sido enterrados".

Los intensos calores del verano dificultaban la situación del animal.

Sosa señaló que últimamente se venía agravando el estado del animal, por su avanzada edad, lo que motivó el cuidado estricto de los profesionales del Zoo.

El funcionario precisó que el mamífero dejó de existir esta tarde cerca de las 16 del domingo, aunque la hora exacta la arrojará la autopsia.

Sosa consideró que la vejez del animal fue el detonante de su desaparición, pero también "toda una situación que se viene dando en los últimos veinte años, que empezaron con la llegada de Arturo a la provincia. Un animal cuyo hábitat natural es el frío, y que de pronto llega a una zona de altas temperaturas".

Eduardo Sosa, Jefe de Gabinete de Ambiente.

La partida del oso se da en un contexto de sucesivas muertes en el paseo y de sospechas de sabotaje al interior de la organización. No obstante, Sosa rechazó de plano que esta defunción tenga relación con algún atentado.

Se fue Arturo, el fin de una época

El extitular de la organización ambiental OIKOS dijo que este hecho dramático sirve como disparador para seguir pensando hasta qué punto las sociedades modernas pueden tolerar espacios "muy lindos por afuera, pero que esconden el sufrimiento de los animales en cautiverio".

Arturo llegó a Mendoza en 1990 proveniente de un zoológico de Estados Unidos. Toda si vida vivió en cautiverio y llegó a la provincia como un canje.

El impacto del cambio climático y la falta de las adecuaciones necesarias para el ejemplar - propio de las bajas temperaturas del polo -generó una polémica mundial entorno a la continuidad de los zoológicos, que se avivará aún más con la partida de Arturo.