El accidente cerebro vascular es provocado por el taponamiento o la rotura de una arteria del cerebro. Es una causa muy frecuente de muerte y la primer causa de invalidez en los adultos y adultos mayores. Generalmente viene acompañado de arterioesclerosis e hipertensión arterial. Esta afección puede prevenirse.
Para prevenirlo es importante controlar adecuadamente la hipertensión arterial, no fumar, tratar adecuadamente los trastornos del colesterol con dieta y medicamentos si fuera necesario, tratar la diabetes o el síndrome metabólico (resistencia a la insulina), desarrollar una actividad física regular y moderada, controlar el déficit de magnesio, tener un diagnóstico precoz de las obstrucciones arterioescleróticas de las arterias carótidas y su corrección (se realiza por medio de un examen médico y una ecografía de las arterias carótidas) y pevenir con medicación las trombosis y embolias cerebrales
Los síntomas son los vértigos, dificultad para hablar, piernas o brazos entumecidos o adormecidos, entumecimiento o adormecimiento de la cara, dolor de cabeza intenso y no habitual, dificultad para caminar, pérdida súbita de la visión de un ojo, o visión borrosa o limitada, mareos, dificultad para manejar los brazos o coordinar los movimientos y confusión general.
Los tipos y grados de discapacidad que siguen a un ataque cerebral dependen de cual área del cerebro está dañada y cuánto se ha dañado. Generalmente, el ataque cerebral puede causar cinco tipos de discapacidades: parálisis o problemas para controlar los movimientos; trastornos sensoriales que incluyen dolor; problemas para usar o entender el lenguaje; problemas con el pensamiento y la memoria; y trastornos emocionales.
En detalle:
a. Parálisis o problemas para controlar el movimiento (control motor)
La parálisis es una de las discapacidades más comunes resultantes del ataque cerebral. Generalmente la parálisis se produce en el lado del cuerpo opuesto al lado del cerebro dañado por el ataque cerebral, pudiendo afectar la cara, un brazo, una pierna o todo el lado del cuerpo. Esta parálisis de un lado se llama hemiplejía si implica la incapacidad completa de moverse o hemiparesia si es menos que una debilidad total. Los pacientes con ataque cerebral que tienen hemiparesia o hemiplejía podrían tener dificultad con las actividades diarias como caminar y agarrar objetos.
b. Trastornos sensoriales que incluyen dolor
Los pacientes con ataque cerebral podrían perder la capacidad de sentir el tacto, dolor, temperatura, o la posición. Los déficits sensoriales también pueden dificultar la capacidad de reconocer objetos que los pacientes sostienen y pueden ser tan graves como para causar la pérdida de reconocimiento del miembro propio. Algunos pacientes con ataque cerebral sienten dolor, entumecimiento o sensaciones extrañas de hormigueo o picazón en los miembros paralizados o debilitados, un síntoma conocido como parestesia.
c. Problemas para usar o entender el lenguaje (afasia)
Al menos un cuarto de todos los sobrevivientes de ataque cerebral tiene deterioro del lenguaje, que implica la capacidad para hablar, escribir, y entender el lenguaje hablado y escrito. Una lesión inducida por el ataque cerebral a cualquiera de los centros cerebrales de control del lenguaje puede deteriorar severamente la comunicación verbal. Los centros dominantes del lenguaje están en el lado izquierdo del cerebro en las personas diestras y en muchos zurdos. El daño a un centro del lenguaje ubicado en el lado dominante del cerebro, conocido como el área de Broca, causa afasia expresiva. Las personas con este tipo de afasia tienen dificultada para transmitir sus pensamientos por medio de palabras o escritos. Pierden la capacidad de decir las palabras que están pensando y de unir palabras en oraciones coherentes gramaticalmente correctas.
d. Problemas con el pensamiento y la memoria
El ataque cerebral pude causar daño a partes del cerebro responsables de la memoria, el aprendizaje y el estado de alerta. Los sobrevivientes del ataque cerebral podrían tener capacidad de concentración dramáticamente acortada o podrían tener déficits de la memoria a corto plazo. Las personas también podrían perder su capacidad de hacer planes, entender significados, aprender nuevas tareas, o participar de otras actividades mentales complejas. Dos déficits bastante comunes resultantes del ataque cerebral son la anosognosia, una incapacidad de reconocer la realidad de los impedimentos físicos resultantes del ataque cerebral, y descuido, la pérdida de la capacidad de responder a objetos o estímulos sensoriales ubicados en el lado afectado por el ataque cerebral.
e. Trastornos emocionales
Muchas personas que sobreviven un ataque cerebral sienten miedo, ansiedad, frustración, ira, tristeza y una sensación de pena por sus pérdidas físicas y mentales. Estos sentimientos son una respuesta natural al trauma psicológico del ataque cerebral. Algunos trastornos emocionales y cambios en la personalidad están causados por los efectos físicos del daño cerebral. La depresión clínica, que es un sentido de desesperanza que interrumpe la capacidad de la persona de funcionar, parece ser el trastorno emocional más comúnmente experimentado por los sobrevivientes del ataque cerebral. Los signos de depresión clínica incluyen trastornos del sueño, un cambio radical en los patrones de alimentación que puede llevar a pérdida o aumento súbito de peso, letargo, aislamiento social, irritabilidad, fatiga, odio a sí mismo, y pensamientos suicidas.
Fuentes: Ministerio de Salud de la Nación y National Institute Of Neurological Disorders and Stroke