Testigos de identidad reservada que presenciaron el momento en el que se realizó la desconcentración del estadio, en donde resultó herido gravemente Lucas Carrasco, coincidieron en que el pelotón de Infantería actuó con los gases antitumulto a unos ocho metros de distancia, poniendo en peligro la vida de los simpatizantes, mujeres y hasta niños. De esta manera se reforzó la teoría de la fiscalía, la que indica que hubo negligencia por parte de la policía ya que las armas antitumulto deben emplearse a una distancia determinada para no causar daño a terceros.
Todo se dio en el marco de la primera jornada por el homicidio del joven hincha, quien recibió un fuerte golpe en la cabeza aparentemente con un lanzagases, cuando se producía la desconcentración por la suspensión de un partido de Independiente Rivadavia.
Testigos protegidos complicaron la situación de Guzmán.
Según fuentes judiciales, los testimonios comprometieron la situación de Diego Guzmán, el policía acusado del homicidio, al indicar que "disparó el policía más alto del pelotón", hiriendo al joven Carrasco.
El uniformado mide 1,80 y se inició en el cuerpo especial en el año 2011, después de dos años de capacitación, según sus propios dichos al tribunal de la Segunda Cámara del Crimen, donde se realiza el juicio.
Mañana se realizará una reconstrucción del hecho y luego continuarán las testimoniales.