La escuela primaria 1-074 Francisco Narciso Laprida, ubicada en Ciudad, es un fiel reflejo de las desavenencias políticas en materia de infraestructura educativa. Con 107 años de historia, este emblemático establecimiento de la Quinta Sección padece una suerte de "destierro" de hace dos años y medio porque su edificio original permanece cerrado a la espera de una ampliación y reparación sumamente necesaria. Tras una serie de tensiones, promesas y desilusiones, finalmente la Laprida será sometida próximamente a las ansiadas obras, aunque habrá que esperar hasta 2018 para que vuelvan los chicos. Mientras tanto, los alumnos asisten a clase en un edificio alquilado y los otros niveles educacativos fueron trasladados.
Inaugurada el 17 de mayo de 1909, la escuela Laprida es la primaria más antigua del trío de establecimientos educativos que se ubican en la zona sur de la Quinta Sección, junto con la Daniel Videla Correas y la Manuel Lainez, creadas en 1913 y 1914, respectivamente. Con el correr de los años, y a diferencia de las demás escuelas de la zona, se transformó en un colegio estatal de referencia que atiende a las demandas estudiantiles de la zona norte de Godoy Cruz y una parte del aglomerado capitalino La Favorita.
A lo largo de sus años, en esa suerte de déficit inmobiliario que arrastra el Gran Mendoza, la Laprida albergó a otras instituciones; hasta el cierre del edificio, compartió espacio con la secundaria Cóndor de los Andes (que hoy funciona en el barrio Cementista, de Las Heras), el jardín infantil Agnes Gonxha (trasladado a la Lainez) y el CENS Josefa Dominga Balcarce, que funciona en la Videla Correas. Sumados todos los establecimientos, en el edificio de Paso de los Andes 78 estudiaban 500 chicos y jóvenes de entre 4 y 25 años, con ocupación completa.
Principio de una montaña rusa
Pero su historia en el histórico edificio sufrió un cambio inesperado en 2013, cuando la Dirección General de Escuelas les informó a los directivos, docentes, padres y alumnos de todas las escuelas que albergaba, el cierre temporario del inmueble a causa de serios inconvenientes en la infraestructura, y se anunció además la construcción de nuevas aulas (que remplazarían a los módulos de chapa) y un nuevo playón deportivo. Para tranquilidad de todos, los funcionarios prometieron que el lugar sería rehabilitado para el ciclo lectivo 2015.
Mientras tanto, se dio un áspero debate sobre el traslado de los 200 alumnos de la escuela Laprida, con sus docentes y directivos, que cursan en turno mañana. Primero se les ofreció acomodarse en una escuela de Las Heras, por lo cual hubo oposición ya que muchos de los chicos residen en Godoy Cruz. Así, los funcionarios de la DGE plantearon otra solución: llevar a la comunidad educativa a la escuela hogar Eva Perón. Si bien se había anunciado un "principio de acuerdo" con los padres, un amplio número de progenitores se negaron rotundamente, ya que si bien el lugar cumplía con la mayoría de las exigencias iniciales, la falta de colectivos y la inseguridad a las horas tempranas de la mañana. Finalmente, y casi sobre el filo del cierre del ciclo lectivo, se consiguió el alquiler del edificio de un instituto terciario ubicado en calle Patricias Mendocinas, que fue el agrado de todos, pero no llegó a colmar las expectativas.
Con fuertes retrasos, la entonces Subsecretaría de Infraestructura Escolar (Ministerio de Infraestructura) llamó a licitación en agosto del 2014 para la concreción de las obras edilicias, con un presupuesto inicial de 6 millones de pesos y un plazo de 12 meses para realizar los trabajos. Pero, como un presagio de lo que pasaría después, la licitación fracasó ya que nadie se presentó al llamado. Hubo algunos intentos de reflotar el proyecto, pero la falta de la Ley de Presupuesto 2015 y la crisis financiera de la Provincia arrastraron a la Laprida al archivero. Así, la gestión kirchnerista de Francisco Pérez se fue sin poder devolver el edificio a los alumnos, como tantas otras obras incumplidas. Pero eso no quita que le dé un uso: el sitio se convirtió en un depósito de papeles y objetos de otras dependencias.
¿Ahora sí?
Desde el gobierno de Alfredo Cornejo aseguran que están decididos a finalmente concretar las obras en el edificio de la Laprida. Marcelo Orrico, director de Ampliaciones y Construcciones de Obras de la Subsecretaría de Infraestructura Social Básica, aseguró a MDZ que los trabajos en el inmueble escolar ya fueron adjudicados, y la contratista deberá iniciar las tareas la semana próxima.
Según Orrico, las obras son de refacción y ampliación de la escuela, que incluyen la construcción de nuevas aulas en el sector de las viejas casillas metálicas, la ampliación de las aulas del jardín de infantes, la creación de un playón deportivo en el patio central, la instalación de un nuevo tanque de agua en la superficie con reserva para incendios y una sala de máquina con bombas de succión, remodelación completa de los baños, reparaciones en las puertas, accesos y el sistema eléctrico, y refuerzos estructurales en la parte antigua del edificio.
"El objetivo es adecuar la escuela a los fines de volverla más moderna y con mejores accesos", enfatizó
El funcionario detalló que se proyecta una inversión total de 12 millones de pesos, pero reconoció que podría crecer debido al efecto inflacionario, ya que los precios estimados en la licitación son "viejos". De todos modos, Orrico enfatizó en que "las obras en la escuela Laprida se priorizaron para este año" y destacó que es "la única gran obra en infraestructura escolar que se financia con dinero íntegramente de la Provincia".
Con respecto a los plazos, Orrico señaló que los trabajos tienen una duración estimada de 10 meses, por lo cual deberían concluir en junio del 2017, por lo cual "le advertimos a la DGE que no se podrá habilitar el edificio al inicio del ciclo lectivo". Es así que, aunque existe la posibilidad que los alumnos vuelvan para esa fecha, si los tiempos prometidos se cumplen, es probable que recién para el primer día de clases del 2018 la escuela Laprida (y las demás que usan el edificio) albergue a los chicos.