¿Cómo prevenir el cáncer de cólon y recto?

La Asociación Bioquímica de Mendoza lanza el 2º tema del 2016, de la Campaña de Bien Público "Un análisis previene", en colaboración del Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deporte de Mendoza, Círculo Médico de Mendoza, la Universidad Maza, el Colegio Farmacéutico de Mendoza, Sociedades Científicas Médicas de Mendoza, Obras sociales y Prepagas y todas las Asociaciones Bioquímicas de Mendoza.

 El cáncer colorrectal (CCR) es el tercer cáncer más diagnosticado en el mundo en hombres, después del cáncer de pulmón y próstata, y el segundo en mujeres, luego del cáncer de mama. Según datos de la Dirección de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud de la Nación, el cáncer colorrectal causó en 2009 en Argentina 6.613 muertes 5.466 defunciones (9.5%)

Al momento del diagnóstico, en más del 60% de los casos la enfermedad ya se encuentra avanzada a nivel regional o a distancia y este es el principal factor que influye en la sobrevida global por CCR, que se ubica en alrededor del 60% Cuando al diagnóstico se efectúa en etapas tempranas (estadio II y III), la sobrevida global aumenta considerablemente, pudiendo superar el 90%.

Cáncer de colon y recto

El colon y el recto son partes del intestino grueso. El cáncer colorrectal se produce cuando tumores se forman en el revestimiento del intestino grueso.

El colon, junto con el recto (porción final del intestino grueso) es el lugar donde se almacenan las heces antes de ser expulsadas al exterior a través del ano. Al encargarse de esta labor, acumula sustancias de desecho, por lo que es un lugar propicio para la aparición de un cáncer. Por eso es importante reducir el tiempo de acumulación al mínimo adoptando una dieta equilibrada que facilite el tránsito intestinal adecuado evitando el estreñimiento.

Incidencia el cáncer de colonrrectal es el tercero más frecuente en los hombres, por detrás del de pulmón y próstata; y el segundo en las mujeres, por detrás del de mama. En términos generales, el cáncer colorrectal es el que tiene una mayor incidencia, un 15 por ciento.

Causas

Las principales causas que provocan esta enfermedad son:

Edad: La mayor parte de los casos de cáncer de colon se localizan en personas entre los 65 y los 75 años aunque puede haber casos que se manifiesten entre los 35 y los 40 años. Si se diagnostican antes de esa edad suele deberse a que el paciente tiene una predisposición genética a padecer esta patología.

Dieta: El cáncer de colon parece estar asociado a dietas ricas en grasas y pobres en fibra. En este sentido, actualmente se están llevando a cabo numerosas investigaciones.

Herencia: En el cáncer de colon desempeña un importante papel la genética, ya que existe la posibilidad de que se transmita hereditariamente y predisponga a la persona a sufrir la enfermedad. Sin embargo, esto puede detectarse y permitir tratar el cáncer de manera precoz.

Historial médico: Se ha demostrado que quienes tienen una mayor predisposición a padecer esta enfermedad son las personas que tienen o han tenido pólipos (crecimiento benigno) de colon o recto, colitis ulcerosa (enfermedad inflamatoria intestinal), cáncer de mama, útero u ovarios.

Parientes de primer o segundo grado que también han tenido cáncer de colon.

Síntomas

El cáncer colorrectal tiene una larga evolución y sus síntomas pueden variar dependiendo de la localización del tumor en el intestino grueso. Las molestias más frecuentes aparecen en la fase avanzada de la enfermedad. Sin embargo, estos síntomas no son exclusivos del cáncer de colon y recto.

· Diarrea o estreñimiento

· Sensación que su intestino no se vacía por completo

· Sangre en las heces (ya sea muy roja y brillante o muy oscura)

· Heces más delgadas de lo normal

· Dolores o calambres frecuentes por gases, o sensación de llenura o hinchazón

· Pérdida de peso sin razón conocida

· Fatiga

· Náuseas o vómitos

Prevención

La detección precoz y extracción de estos pólipos puede ayudar a prevenir la aparición de la enfermedad.

No abusar del alcohol, ni del tabaco: El tabaco aumenta el riesgo de desarrollar pólipos que pueden ser precursores de la enfermedad. Respecto al alcohol, su consumo propicia que crezcan las células de la mucosa del colon. Este crecimiento da lugar a los pólipos.

Controlar el sobrepeso: Se debe evitar la obesidad y el exceso de calorías en la dieta. Realizar ejercicio físico de forma regular contribuye a que no se lleve una vida sedentaria y se favorezca la aparición de la enfermedad.

Alimentación: Los especialistas aconsejan seguir una dieta equilibrada y recomiendan las siguientes pautas:

- No abusar de comidas ricas en grasas.

- Disminuir el consumo de grasas de manera que no superen el 20 por ciento del total de calorías de la dieta, consumir preferentemente grasas monoinsaturadas (aceite de oliva) y poliinsaturadas (aceite de pescado).

- Disminuir la ingesta de carnes rojas.

- Aumentar el consumo de pescado y pollo.

- Incorporar a la dieta alimentos ricos en fibra ya que tomar una cantidad de fibra de al menos 25 gramos diarios, en forma de cereales y pan integral, previene la aparición del tumor.

- Incrementar la ingesta de frutas y verduras. Especialmente coliflor, coles de Bruselas, brócoli y legumbres.

Edad: Este tipo de cáncer suele aparecer a partir de los 40 años y su incidencia aumenta a medida que se cumplen años.

Por último, si la persona tiene algún tipo de enfermedad inflamatoria intestinal, como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn, aumenta el riesgo de padecer la enfermedad.

Diagnosticar antes de que la persona presente síntomas

La prueba más fiable es una prueba de sangre oculta en las heces que averigua si hay presencia de sangre o no. Si sale positivo, a continuación se realizará una colonoscopia para ver el origen de sangrado. Esta prueba sirve para conseguir detectar y extirpar los pólipos para evitar que se desarrolle el tumor. A partir de los 50 años, se recomienda realizar controles anuales.

Tratamientos

Tras realizar las pruebas que confirman el diagnóstico el especialista determinará el tratamiento. Como en muchos otros tipos de cáncer, el de colon y recto requiere una terapia multidisciplinar para ofrecer al paciente las mayores tasas de recuperación. Los especialistas decidirán cuál es el tratamiento adecuado en función del estado del paciente, dónde está ubicado el tumor y la fase en la que se encuentra el cáncer.

Además, el especialista valorará si el paciente sufre otras enfermedades que puedan entorpecer el tratamiento. Todo esto implica que cada paciente recibirá un tratamiento que se adapte a sus circunstancias particulares. Los tratamientos más comunes son la quimioterapia y la cirugía.