Después de varios días cerrado este viernes se abrió el Paso Cristo Redentor y comenzaron a volver miles de mendocinos que estaban varados del lado chileno.
La gran cantidad de vehículos en el complejo fronterizo Horcones hace que se vuelva a vivir una situación habitual, pero que en medio del invierno se vuelve muy complicada debido a las demoras de más de cinco horas que tienen que soportar quienes regresan del vecino país.
Según testimonios de lectores de MDZ que están en la fila para volver, la cola supera los cuatro kilómetros y algunos ya cumplen cinco horas sin atención. La cuestión es que ya es de noche y las temperaturas son muy bajas en la alta montaña.
Una imagen repetida que no se soluciona y que se puede repetir, especialmente porque en Chile esperan que mientras unos vuelven a Mendoza, unos cuatro mil autos vayan a tierras trasandinas para disfrutar de sus vacaciones.