A volar a carcajadas

El programa Después de Todo, por MDZ Radio, invitó a los artistas circenses Natalí y Martín para hablar acerca de sus entrenamientos y las diferencias entre el circo antiguo europeo y el moderno como es Circotrópico, el espectáculo que ellos presentan el próximo domingo en el Espacio Le Parc.

Foto: Facebook
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Natalí y Matín presentan una última función de Circotrópico en el Le Parc, a pedido del público, el domingo que viene. Antes de la despedida previa a vacaciones de invierno, el conductor de "Después de Todo", Nicolás Attias, invitó a Natalí y a Martín para conocer más acerca de la vida de estos actores de circo y la historia de este tipo de entretenimiento.

Martín tiene 35 años y está comprometido "al 100%" con Circotrópico. Él comenzó haciendo malabares cuando tenía 17, en semáforos en las calles, y tres años después, hizo su primer espectáculo. 

"Incursioné en la magia, el ilusionismo, pero lo que más me gusta es el humor. Yo me considero un actor circense. Hago actuación usando técnicas de circo. El humor es siempre el motor. Cuando se ríe toda la gente me explota el corazón", expresa el clown Martín.

Lo importante es que logres tener algo original, algo tuyo, algo propio. Lo genuino es lo que más llega. Yo observo mucho al espectador y voy esperando su respuesta

Por su parte, Natalí está en el circo hace 4 años, y es acróbata aérea. Su pasión es el trapecio, pero también entrena y es profesora de acrobacia en tela. "Yo entreno muchas horas, es una adicción. No puedo perder nunca el contacto con el elemento", expresa Natalí.

Natalí explicó como se diferencian sus especialidades en el circo: "El clown va atrapando al espectador para que disfrute la transición desde un número hacia otro. Tiene un papel súper importante porque si la gente no recorre la función, se aburre". Martín en piel de clown usa maquillaje, pero aclara: "El clown que a mí me gusta se parece a una persona".

Natalí continúa: "el trapecista tiene referencias que alcanzar. Se mezcla lo que tenes en frente, quien sos y lo que querés transmitir, la música", y declara que los acróbatas aéreos, a pesar de estar expuestos por "poner el cuerpo", quieren "generar que la gente no pueda respirar por un instante".

Natalí tiene 26 años y además de ser acróbata aérea es casi médica. Abandonó la carrera de medicina a dos materias de recibirse, ella admite: "Dejé la carrera por el circo. Fue una decisión del tipo "hasta acá llegué". Quiero vivir de esto. El cuerpo lo tengo hoy", y luego de que el conductor le preguntase por la reacción de sus padres, ella declaró: "Mis viejos están re felices, les encanta el circo y me apoyan siempre" y consideró: "recibirse es una cuestión social, la gente quiere que vos tengas un papel que diga "vos sos médica"".

Hablando de Circotrópico, Martín y Natalí le dan un gran valor a lo genuino. Martín expresa: "Hemos remado en un mar de dulce de leche. Que nadie te diga cómo lo tenes que hacer tiene un gran valor", y luego Natalí agrega: "hay que remarla más pero da sus frutos". Ellos contaron que al principio contaron con tan sólo 12 personas en la tribuna y ahora tienen 150. "A veces en vacaciones queda gente afuera de la sala, que tiene una capacidad de 300 espectadores", indicaron los artistas.

Luego Martín se refirió a la historia y explicó: "Si el circo no hubiera sido tan nómade en sus principios, quizás sería institucionalmente más solido. Yo creo que nuestra tarea es revertir la historia o mejorarla". Natalí, por su parte, relató la historia del circo criollo: "Nace en Uruguay y Argentina en el Siglo XVIII como imitación a las artes europeas. El circo es una mezcla entre las artes circenses, acrobacia, malabares y clown con el actual y el teatro" ,

Martín explicó cómo se diferencian el circo viejo del actual: "La diferencia grande es que el nuevo circo no tiene animales y se vincula con la escena, la danza, el teatro, y no está limitado a una carpa. Nosotros usamos las salas, pero también tenemos una carpa. Lo bueno del nuevo circo es que valora mucho más las destrezas y las capacidades urbanas, dejando atrás a los animales".

El animal va a estar en su condición tratando de zafar de lo que le toque. Una persona tiene muchas más chances de sorprenderte que un animal

Para concluir, ellos reflexionan que los argentinos debemos valorizar más lo local y se ven motivados por el Espacio Le Parc. Los artistas expresan: "Desde que existe Le Parc, Mendoza es otra Mendoza".

- Por Catalina Mas para MDZ

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