Desde hace mucho tiempo, el sistema de la salud pública estatal de Mendoza no posee las condiciones óptimas que requiere el brindar atención sanitaria para los miles de mendocinos que dependen exclusivamente de los hospitales y centros de salud gestionados por el Estado provincial. Crisis financieras, desequilibrios presupuestarios, escasez de profesionales y dificultades de abastecimiento de medicamentos e insumos son las principales causas de esta problemática. A ello hay que sumarle las eventualidades epidemiológicas y otros asuntos, como los conflictos laborales y el aumento de accidentes y hechos violentos.
Con las bajas temperaturas de los últimos meses, se dispararon las consultas por enfermedades respiratorias agudas. Según las autoridades del Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes, en lo que va del año se reportaron 25.352 casos de bronquiolitis, 6.334 casos de neumonía y 9.154 casos de enfermedades tipo influenza (gripes), siendo en la mayoría bebés y niños pequeños, y en menor medida, ancianos. Si bien la dinámica va cambiando, se espera una disminución de la bronquiolitis y un aumento de las gripes.
Este pico de consultas provocó una saturación en el hospital Humberto Notti, que llegó a atender más de 500 niños por día, por lo cual el Gobierno tuvo que derivar casos al Carrillo para descomprimir el nosocomio infantil. El subsecretario de Salud, Oscar Sagas, reconoció que este periodo del año derivó en un saturamiento de la atención médica pediátrica, por lo cual, para el funcionario, no solo es importante la derivación al hospital Carrillo, sino también que "tenemos que explicarle a los padres que los centros de salud están preparados para atender a este tipo de patologías", como lo que cuentan con salas de internación abreviada.
"Estamos atendiendo perfectamente la demanda y respondiendo con varias acciones de gestión", entre las cuales destacó el incremento de camas en los hospitales Central (18 a 24 camas en la Unidad de Terapia Intensiva), Carrillo (de 60 a 80 camas para pacientes con enfermedades respiratorias) y Paroissien (de 6 a 16 camas en la UTI) y refuerzos de médicos pediatras, enfermeros y kinesiólogos en los dos últimos y el Notti.
No todo es el frío
Aunque las bajas temperaturas ocasionaron una saturación en los hospitales públicos, lo cierto es que la gestión de la salud siempre fue una materia pendiente para la clase política. Sergio Saracco, exministro de Salud, lo explicó así: "Salud siempre tiene el inconveniente de que el presupuesto otorga más recursos al pago de personal y queda acotado en insumos, tecnología y obras".
"Cuando hay una situación financiera delicada, se prioriza al recurso humano y se deteriora la infraestructura, que se subsana cuando mejora la economía", añadió. Además sostuvo que un escenario epidemiológico especial hace que "el dinero destinado para obras sea derivado a los programas de salud".
Para evitar estos desequilibrios, el exfuncionario señaló que "la Provincia debería tener un fondo anticíclico para generar una reserva de recursos que pueda utilizar en situaciones de crisis", aunque reconoció que "el principal problema para generar estos ahorros radica en que en el país vivimos en emergencias permanentes". De todos modos, subrayó que "es bastante complejo llevar un equilibrio en salud", ya que "el recurso es finito y las necesidades son infinitas".
Falta de médicos
Otro problema que afecta al sistema de la salud pública es la escasez de determinados especialistas sanitarios. Claudia Iturbe, secretaria gremial de Ampros, detalló que "hay un déficit crítico de médicos en pediatría, terapia intensiva, neonatología, neurología, neurocirugía y cirugías en general". Esto se debe a que "no se generan nuevos profesionales por falta de incentivos laborales y en las residencias".
Saracco añadió que "se trata de un problema a nivel nacional" dado que "hay muchas especialidades que quedan vacantes entre los egresados de las facultades porque no atraen o son rentables". Ambos apuntaron a que es necesario mejorar las residencias médicas en los hospitales y ciertas condiciones laborales para aquellos que opten por ejercer esas especialidades con déficit crítico.
Pero no solo se trata de una escasez, ya que también se presenta una desequilibrada distribución de profesionales médicos y enfermeros en el espacio geográfico de Mendoza. Iturbe explicó que "si los médicos ganan lo mismo en el Gran Mendoza que en las zonas rurales, no hay incentivos para la radicación de éstos en sitios alejados". Saracco apuntó a que "si bien hay suficiente cantidad, está concentrada en las grandes urbes", y además de coincidir en la cuestión económica, agregó que "desisten de ir a trabajar a una zona alejada porque no tienen las comodidades que buscan". Buscar mejores propuestas salariales mediante normas y mejorar algunas cuestiones referentes a la comunicación en esos sitios 'aislados' son alivios que ayudarían a subsanar este problema de distribución, indicó el exministro.
Remedios e insumos hospitalarios
La falta medicamentos, elementos básicos de higiene o indumentaria adecuada en los hospitales y centros de salud son reclamos que suelen repetirse a diario, a veces con resonancia en los medios de comunicación, o que simplemente quedan en las cuatro paredes de una habitación. Sin embargo, para Sagas esto es cosa de la 'herencia recibida': "De no haber recibido casi nada, hoy podemos decir que todos los efectores sanitarios están reabastecidos y capacitados para mantener el stock en hospitales y centros de salud de cabecera".
"En diciembre encontramos un sistema de salud sin insumos ni medicamentos, con deuda a proveedores, prestaciones en deuda y programas oncológicos desfinanciados. Por ello fuimos ordenando y gestionando continuamente para que el recurso llegue a donde corresponde y a las personas que necesitan atenderse en la salud estatal", graficó.
También señaló que "en muchos edificios hicimos los relevamientos y encaramos las reparaciones y reabastecimientos y reacomodamos el recurso humano como corresponde" y reiteró que "no se logran resultados mágicos de un día para otro, pero es un proceso que se avanza todos los días".
En contraposición, Iturbe dio un panorama no tan positivo: "Salvo el hospital Carrillo, donde hubo mejoras, el resto de los hospitales y centros de salud están igual que en la gestión pasada; por ejemplo, en Luján de Cuyo sabemos que no hay insumos básicos, como en muchos centros de atención primaria". Así, la gremialista manifestó que "se necesitarán mucho más que seis meses de gestión para que la gente note mejoras".
Edificios y obras
Los lugares físicos de la salud pública estatal no suelen estar en condiciones ideales, y la falta de inversiones en infraestructura sanitaria agrava el problema. Personal sanitario, gremios y pacientes denuncian que muchos edificios, principalmente en los centros de salud y otros efectores de zonas rurales, presentan falencias, como humedad, roturas en paredes, techos y pisos, falta de vidrios en ventanas, proliferación de roedores, pérdidas de agua y fallas en el sistema eléctrico.
Sagas aceptó que la escasez de recursos financieros no permite que las obras de refacciones y ampliaciones ejecutadas desde la gestión anterior o que empezaron en los últimos seis meses avancen al ritmo deseado, pero destacó que "ninguna está paralizada" y que "hemos hecho hincapié en terminar construcciones muy necesarias, como la Unidad de Diagnóstico Intensivo de Tupungato, además de que otros proyectos están muy avanzados, como el hospital de La Paz y la UDI de Bowen".
Por otra parte, el subsecretario de Salud mencionó que "estamos trabajando muchísimo en reforzar la emergencia del SEC, estudiando y tratando de mejorarlo a través de la regionalización, e incorporando personal. Además analizamos a posibilidad de sumar más ambulancias en un futuro no muy lejano". También agregó que se están relevando el estado de los equipamientos en los hospitales y centros de salud, para verificar qué es lo que se necesita en materia tecnológica.
¿Más inversión privada?
Saracco añadió una arista a los problemas del sector público de la salud: la falta de inversión privada para atender las demandas de quienes poseen cobertura médica con mutuales y prepagas: "En la década de 1990 hubo un aplastamiento del desarrollo privado, que provocó una hipertrofia en los efectores públicos, como el hospital Notti, algo que claramente le convenía a las propias prepagas y obras sociales".
El ejemplo más destacado es el hospital infantil. El exministro explicó que "en Mendoza, el único hospital de referencia destinado exclusivamente a la población infantil es el Notti, por lo cual no solo cubre a los chicos sin cobertura médica, también atiende a los que poseen obra social o prepaga y que no tienen otro lugar para ser asistidos". Esto se replica en otros hospitales, como el Lagomaggiore y el Central, donde concurren personas cuyas obras sociales o mutuales no satisfacen sus necesidades.
Los reintegros tampoco ayudan al Estado. Saracco consideró que "el cobro de los reintegros no solo es engorroso, sino que también las prestaciones poseen valores ilógicos e irrisorios que no alcanzan a cubrir el gasto real de la consulta". Todo se combina para generar una "competencia desleal" que "beneficia a los privados, que no invierten dinero y le pagan poco a la Provincia por el uso que hacen los afiliados".
"Si todo esto se corrige y se permite un desarrollo privado para las obras sociales, hará que crezcan las camas disponibles en los hospitales públicos. Hay que buscar un sistema equilibrado con buena cobertura en el sector privado y que los hospitales públicos estén destinados tanto a los que no tienen cobertura privada y a atender las situaciones de emergencia", reflexionó.