¿Por qué en Mendoza los semáforos no son inteligentes?

Resulta casi imposible circular con onda verde en las principales arterias de la provincia. La Dirección de Transporte apuntó que la causa es, sencillamente, la falta de plata para dejar la red en condiciones. La opinión de un experto en accidentología.

Foto: Gobierno de Mendoza
Foto: Gobierno de Mendoza

Como más de un mendocino que se desplaza en dos o cuatro ruedas ha podido verificar, es un hecho la imposibilidad de enganchar la onda verde semafórica en (al menos) las principales arterias de la provincia. La Dirección Provincial de Transporte explicó que, básicamente, ello se debe a la falta de presupuesto y, visto el panorama, no parece haber buenas nuevas en el corto plazo.

En la actualidad, la red semafórica provincial se completa con 1.105 dispositivos; de los cuales, aún quedan unos 350 que son electromecánicos, es decir, precisan de la mano de un hombre en el lugar para su reparación y no son fácilmente programables como el resto, que son electrónicos. 

Según especificó el director actual de Transporte, Carlos Matilla, teniendo en cuenta que cada controlador colocado cuesta cerca de 30 mil pesos, se necesitan unos 10.500.000 de pesos para reemplazar a esos 350 semáforos electromecánicos por los electrónicos. "Estamos lejísimo de ello; lo que estamos haciendo, por el momento, es reparar lo que tenemos y cambiar a lámparas LED", indicó.

En relación a los inconvenientes que se presentan con la onda verde, el funcionario se mostró optimista y cargó las tintas contra la gestión anterior. "Esto se dejó hace un año y medio y se necesita plata... Sin embargo, de a poco, hemos ido solucionando los problemas. Cuando uno ingresa a la ciudad de Mendoza puede llegar perfectamente con onda verde hasta Paso de los Andes. De a poco, estamos poniendo en condiciones la onda verde", insistió. 

Haciendo hincapié en la falta de presupuesto pero también de mantenimiento de gobiernos anteriores, comentó que "los semáforos que se rompen son siempre los mismos y básicamente es porque constan de un equipamiento viejo cuyos repuestos ya no se consiguen. Muchos de estos que he ido a ver personalmente son del 1981 o 1983". 

A "años luz" de un semáforo inteligente

En esa misma línea, Matilla detalló que, actualmente, un semáforo para una intersección "común", es decir que no tenga diversas manos o sentidos de dirección, tiene un costo de 8 mil a 12 mil dólares; mientras que semáforos con funciones más complejas, para cuatro manos y distintos giros, suben a los 15 mil dólares. Asimismo, los semáforos inteligentes de los que, comentó que "estamos a años luz", tienen un valor cercano a los 20 mil dólares cada uno.

Así las cosas, sin plata, no hay (ni habrá) onda... verde. 

"Un semáforo electrónico es más barato"

Entendiendo que hay una impedimento presupuestario de partida, Héctor Roitman, especialista en accidentología vial, hizo hincapié en que, en la actualidad, es más barato un semáforo electrónico que uno electromecánico. "Una pequeña plaqueta electrónica sale mucho más barata que 'motorcitos' y demás", subrayó. Además, señaló que, más allá de la onda verde que puede programarse, estos dispositivos son útiles en cuanto a que pueden integrarse a una misma red de control manejada a distancia. "Sucede, sin embargo, que la mayoría de los semáforos electrónicos de la provincia no están conectados a esta red de control centralizada. Con lo cual, se termina desaprovechando una de sus funciones principales", explicó. 

Si bien, por el momento, faltan datos numéricos en relación a cuántos accidentes viales se producen en cruces con semáforos y por mal funcionamiento de los mismos (no es una causa que el personal policial suela informar), Roitman señaló que el hecho de tener semáforos con tortas quemadas, daños en general y/o ramas de árboles tapándolos puede derivar, indudablemente, en accidentes viales. 

"Otro problema que suele ocasionar accidentes es que, por una cuestión de economizar, se coloca un semáforo de un solo cuerpo en una esquina, de la que salen dos brazos para regular el flujo del tránsito y lo que ocurre es que, si justo hay un micro parado en esa intersección, podés no ver el semáforo y pasar derecho", agregó. 

Consecuencias: accidentes y contaminación ambiental

Yendo de lo más grave a lo (si se quiere) más "banal", la imposibilidad de contar con onda verde en la red semafórica causa otros problemas, a saber: desde un gasto ilógico de combustible y cierta alteración al conductor hasta un claro perjuicio al medio ambiente, ya que el continuo parar y arrancar el motor de un rodado conlleva consumo de combustible, emisiones de dióxido de carbono, de óxidos nítricos y partículas en suspensión, además de ruido, como bien se explica en el portal de National Geographic.

Finalmente, vale indicar que un cruce semafórico problemático puede ser razón suficiente para la ocurrencia de siniestros viales y quede, entonces, el punto mencionado para que el mismo se tome en cuenta a la hora de actualizar estadísticas de siniestros viales. 

A modo de repaso, según datos oficiales de Seguridad Vial de la provincia, en lo que va de 2016, se registraron: -1.476 accidentes viales sin lesionados; -1.823 accidentes viales con lesionados; -67 fallecidos en el lugar por accidentes viales. Mientras que, de acuerdo con información de la Unidad Ejecutiva de Seguridad Vial, en 2015 hubo 281 fallecidos por accidentes viales y 2.200 lesionados graves internados.