Un ladrón que había asaltado a un empresario murió baleado por policías de la Metropolitana durante una persecución que recorrió buena parte de la ciudad de Buenos Aires.
Todo ocurrió en la madrugada del martes cuando dos delincuentes que circulaban en una moto de alta gama asaltaron a uno de los dueños de la discoteca Ink, ubicada en Palermo, cuando circulaba en su auto por calles Asamblea y Curapaligüe, en el barrio porteño de Parque Chacabuco. Los ladrones le robaron dos relojes de alta gama, dos cadenas de oro y un teléfono celular y huyeron por la calle Asamblea.
La víctima dio aviso a la policía y efectivos de la Comisaría 38 inmediatamente comenzaron la búsqueda de los delincuentes. Minutos después, un patrullero dio con la moto y los policías dieron la voz de alto. Los ladrones aceleraron y comenzaron a dispararles a los policías. La persecución se extendió hasta la Villa 1-11-14, donde los delincuentes lograron perderse.
Instantes más tarde, los agentes escucharon por radio que la Gendarmería, que custodia la zona, solicitó una ambulancia del SAME ya que había un herido de bala que circulaba en una moto similar a la que ellos estaban siguiendo. Los fueron al lugar donde estaban los gendarmes, quienes les informaron que el herido había sido trasladado en un auto particular al Hospital Piñero, escoltado por una camioneta de esa fuerza.
En el centro de salud, los policías constataron que las personas que ingresaron a la guardia eran los delincuentes que ellos estaban persiguiendo. Por tal motivo, ambos quedaron detenidos en el interior del hospital, aunque a las pocas horas el herido de bala murió, según publicó la agencia Noticias Argentinas.