Zona de alerta por "robacelulares" en pleno Centro

No hay freno a los robos en las calles céntricas de Mendoza. El caso especial del robo de celulares en avenida Las Heras. Piden acciones.

 Son vanos los esfuerzos de los comerciantes de espacios abiertos por convocar a que la gente los tenga en cuenta tanto como a los shopping y centros comerciales cerrados, si no se logra garantizar seguridad al aire libre.

Una situación que ha llegado a un extremo es el robo de celulares en el Centro. El punto neurálgico del accionar parece ser la avenida Las Heras. Allí, a diario, podrían estarse robando decenas de aparatos telefónicos de los transeúntes, según señalaron a MDZ damnificados y comerciantes.

"Fue cuestión de un segundo: me sacaron el iPhone del bolsillo y solo sentí una sensación. Y lo peor es que no le servirá, ya que lo bloqueamos de inmediato, además de que se puede monitorear quién lo tiene", le contó a MDZ una indignada mujer que concurrió con sus hijos a hacer unas compras este sábado a esa populosa arteria. Calcula que el hecho ocurrió cerca de las 18 en las inmediaciones de Las Heras y Mitre.

"Desde acá vemos a las personas que se arriman y con total sigilo meten las manos y sacan los teléfonos. Pero nadie hace nada", comentó una comerciante que está siempre parada en la entrada de su negocio y que se ha vuelto una testigo de los hechos. "Lo peor -dice- es que tenemos la comisaría a la vuelta (en Mitre entre Las Heras y Gral. Paz) pero si los policías están adentro, no sirve y si están afuera chateando en sus propios teléfonos, tampoco sirven", dijo.

Un quiosquero, por su parte, consideró que "es al cuete que hayan pagado tantas cámaras. Seguro que es para sacar alguna tajada con el que las vende, porque si no, estarían viendo lo mismo que vemos nosotros y ya hubieran frenado el choreo. Es permanente. Algo deben tener que ver".

Por esa arteria concurren muchos turistas y mendocinos en la búsqueda de los más diversas elementos, debido a la variada oferta. Inclusive, hay colegios en la zona y una alta circulación de estudiantes, por lo que el peligro acecha, además, a los más jóvenes, más exhibicionistas y descuidados, probablemente, con sus celulares.