Los problemas de salud tales como la hemofilia, la fibrosis quística, debilidad genética, y hasta cáncer en los perros pueden derivar de la endogamia que se practica entre ellos para conservar el pedigrí.
Entonces, ¿por qué elegir cruzar a los perros entre animales de la misma raza?. Se trata de un capricho del ser humano que resulta muy peligroso para los animalitos.
Esta práctica nació entre la élite inglesa del siglo XIX, ellos cruzaban a los perros entre familiares, padres y hermanos.
Una rápida comparación entre algunas razas de hace cien años y de hoy, se puede ver cómo la manipulación del ser humano propició enfermedades genéticas.
Doberman: 100 años de cruzas han derivado en problemas de corazón, problemas de coagulación sanguínea, cardiomiopatía y displasia de cadera.
Pastor Alemán: El tren trasero del Pastor Alemán es cada vez más bajo, hasta el punto que la mayoría de los perros de esta raza sufren sus consecuencias motrices.
Bulldog: Los bulldog tienen muchísimos problemas genéticos: su nariz es tan aplastada que no pueden respirar correctamente, sus cabezas son tan grandes que no pueden nacer por parto natural y se les debe practicar cesárea, para colmo su esperanza de vida es de sólo 6 años. ¿Y todo para qué? ¿Para qué puedas fardar de perro? Definitivamente eso no es querer a un animal.
San Bernardo: Una raza atlética y un perro de trabajo tremendamente noble, se ha convertido en un animal con sobrepeso incapaz de trabajar porque el exceso de pelo hace que su temperatura corporal suba muy rápidamente y se ahogue. Sus enfermedades más habituales son: parálisis de Stockard, hemofilia, osteosarcoma, afaquia y la deficiencia de fibrinógeno.
Boxer: Cara y cuerpo más cortos, el hocico hacia arriba, problemas de control de temperatura corporal en épocas calurosas y una alta mortandad por cáncer. Para colmo, 7 de cada 10 bóxers tienen epilepsia debido a que su cerebro es mas grande que su cráneo actual.
Perro salchicha: Dachshund, o más conocido como “perro salchicha”, ha disminuido el tamaño de sus patas y alargado el de su tronco, obligándole a mantener una posición antinatural y que su columna sufra el peso de su cada vez mas extenso cuerpo.
Collie barbudo: Problemas de regulación de temperatura y predisposición a algunas enfermedades hereditarias como la displasia de cadera, epilepsia, enfermedades del colon y pénfigo. Con menor frecuencia también sufren atrofia progresiva de retina, estenosis aórtica, cataratas y enfermedad de von Willebrand.
Bull terrier: El Bull terrier ha perdido su lustrosa y saludable naturalidad para conseguir un cráneo deforme, que ha empeorado su calidad auditiva. Ademas de padecer de forma frecuente problemas de riñón, luxaciones, enfermedades de corazón y acrodermatitis.
Fuente: lavozdelmuro