Dos efectivos policiales que serían pareja fueron encontrados muertos con disparos en la cabeza en una casa de la capital cordobesa y la principal hipótesis de los investigadores del caso es que se trató de un homicidio seguido de suicidio.
Por tal motivo, detectives de la División Homicidios de la Policía cordobesa recopilaban datos para recomponer el escenario de un trágico episodio registrado en barrio Pueyrredón de la ciudad de Córdoba.
Fuentes policiales informaron que los cuerpos sin vida de la pareja fueron encontrados en la planta alta de la vivienda ubicada sobre calle Suipacha al 1200. Los fallecidos fueron identificados oficialmente como la agente técnica Celeste Monte, de 30 años, y el oficial principal Enzo Valdés, de 35, quienes integraban el Centro de Comunicaciones de la Policía.
Así lo precisó en declaraciones a la radio Cadena 3 el comisario inspector Fernando Jones, jefe del departamento de Homicidios, quien detalló que ambos tenían disparos en la cabeza, por lo que la principal hipótesis orienta la investigación a un homicidio seguido de suicidio. De acuerdo con los primeros indicios recogidos, el cuerpo de la mujer yacía sobre la cama y el del hombre sobre el piso, mientras que en una de sus manos, tenía el arma. "Estamos investigando las causas de la muerte con el protocolo de autopsia y distintos testimonios de vecinos a los momentos de averiguar el hecho", completó el comisario inspector Jones.
Trascendió que cuando los primeros uniformados ingresaron a la vivienda, con personal de Bomberos, se encontraron con sus compañeros de fuerza muertos con un balazo en la cabeza. El arma utilizada, una pistola 9 milímetros, era el arma reglamentaria del hombre, por lo que la hipótesis principal es que el oficial mató a la mujer y luego se suicidó.
"Ambos trabajaban en el Centro de Comunicaciones de la Policía, donde funciona el 101. Estaban conviviendo hace unos meses en el lugar", dijo Jones. Valdez no estaba trabajando en estos días en la Policía porque tenía una carpeta médica, aunque el jefe policial aclaró que "no era una carpeta psiquiátrica, sino se le hubiese quitado inmediatamente el arma".