Debió quebrar su pierna más de 300 veces para salvarla

Por una enfermedad que la niña padecía, su madre utilizó un sistema de tornillos para separarle el fémur de la tibia tres veces al día durante cuatro meses.

Foto: Redes
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Esta pequeña de Michigan, Estados Unidos, nació con una discapacidad por la que su madre debió quebrarle la pierna más de 300 veces para evitar que se la amputaran. 

Mediante un sistema de tornillos con el que Jackie, la mamá de la niña, debía separarle el fémur de la tibia tres veces al día durante cuatro meses, y el apoyo médico, lograron que en cuatro meses la pequeña se desarrollara bien.

La dolorosa intervención fue parte de un tratamiento con el que los doctores y Jackie lograron extender la pierna izquierda de la niña que sólo había crecido hasta la altura del tobillo y la rodilla. 

Elsie, la niña, demostró ser una chica muy valiente porque, pese a que le daban sedantes, el tratamiento resultó muy doloroso, sumado a que los doctores debieron realizarle operaciones para reconstruir su cadera. Afortunadamente todo resultó según lo planeado.