Ellas empezaron la competencia más peligrosa

Rebecca solía burlarse de su hermana con frases como "trasero gordo" o "cerda". Quisieron ver quién podía ser más flaca y Courtney terminó al borde de la muerte.

Foto: The Sun
Foto: The Sun

 Courtney Grimshaw, ahora tiene 24 años y un peso saludable, pero a los 12 años comenzó una dieta muy estricta para tratar de ser tan delgada y popular como su hermana mayor Rebecca -dos años mayor-.

La mayor de las Grimshaw solía llamar a su hermana con apodos como "trasero gordo" (fat ass), y "cerda gorda" (fat pig), por lo que eventualmente Courtney terminó en la anorexia.

La niña pesaba 58 kilogramos antes de empezar a adelgazar y llegó a perder 25 kilogramos en un año. 

En una peligrosa competencia, las Grimshaw, decidieron ver quien de ellas podía ser más delgada y empezaron a entrenar de forma compulsiva y a contar sus calorías hasta llegar a niveles peligrosos.

Las jóvenes llegaron a alimentarse con 350 calorías al día, de acuerdo a lo publicado por The Sun.

Courtney explicó que al principio quería perder dos kilos y medio, pero llegó al punto en que tanto ella como Becky empezaron a, prácticamente, no consumir alimentos. 

"Competíamos por ver quién era la hermana más delgada. Becky se dio cuenta de que lo que estábamos haciendo era peligroso y que habíamos llegado muy lejos. Todo lo que yo podía pensar era en perder más peso", explicó la chica. 

Reflexionando en su peligrosa obseción, Courtney hoy, a sus 24 años, comentó: "Becky me molestaba por ser gordita  y me llamaba chachita. Ella me hizo sentir horrible conmigo misma. Siempre quise ser como ella, era linda, tenía a todos los chicos a su alrededor y mis amigos gustaban de ellas, les parecía genial".

Jugaban partidos de tenis de alta intensidad durante al menos seis horas diarias, hasta que quedaban débiles y exhaustas. Mientras que comían solo cereal y pan seco. Empezaron a pesar mucho menos de lo recomendado, y Becky se dio cuenta, pero Courtney no quería abandonar la dieta, hasta que llegó a pesar poco menos de 32 kilogramos.

La mayor había parado cuando llegó a pesar 41 kilogramos, de haber pesado cerca de 57 kg, y eventualmente retomó un peso saludable. Pero para Courtney la competencia ya no importaba, lo único que quería era perder más peso: "cuando me miraba al espejo me veía gorda y me disgustaba mi cuerpo", dijo al diario británico.

Cuando Courtney cumplió 15 años, su delgadez ya era extrema y Becky comenzó a arrepentirse de la competencia que había iniciado.

Hoy, la mas grande de las hermanas, ya con 26 años, admite haber empujado a Courtney a la anorexia y se tortura por ello. "El daño ya estaba hecho, nunca me di cuenta de lo que hacía en ese tiempo. Por un largo me culpé y aun lo hago", señala.

Finalmente Courtney fue enviada a rehabilitación, a los 17 años, para que su cuerpo comenzara a recuperarse. Hoy, a los 24 años, la joven ha perdonado a su hermana y ambiciona con volver a la escuela.

"Sin ella mi anorexia y adicciones no hubieran sucedido, pero sin ella no podría ayudar a las personas. Estoy orgullosa de poder contarla", finalizó Courtney en su charla con The Sun.