Buscan que el Gobierno combata el ciberacoso

Un proyecto en la Legislatura estipula la creación de un programa que concientice a la población sobre el "grooming".

Un proyecto de ley que ingresó a la Legislatura tiene por objetivo la creación de un programa provincial para combatir el acoso en las redes sociales e Internet, más conocido como "grooming".

La iniciativa de la senadora Ana Sevilla (FPV) tiene como finalidad "crear el 'Programa de Concientización y Prevención de Grooming: Uso Responsable de Redes Sociales y Otras Tecnologías de Información y Comunicación', para la prevención del acoso en todas sus formas (psicológicas, sexuales y/o escrita/verbal/visual), secuestros, trata de personas, pornografía infantil".

Este programa, según el proyecto, involucraría tanto a la Dirección General de Escuelas (DGE) como al Ministerio de Seguridad. En el caso de la primera institución, las autoridades educativas deberían confeccionar material bibliográfico, capacitaciones a docentes y alumnos a través de talleres y seminarios, y la divulgación de información sobre el grooming.

Por su parte, Seguridad estará encargado de "realizar talleres con adolescentes sobre el modo de actuar en caso de verse involucrados en posibles situaciones de grooming, acoso, secuestro, trata de personas, pornografía infantil, entre otros" y "brindar  asesoramiento e información a padres y abuelos sobre el modo de actuar" frente a las situaciones mencionadas anteriormente.

Además, se instruiría al Ejecutivo a crear un sitio web con información sobre el gromming y el acoso bajo todas sus formas, incluyendo guías sobre el uso responsable de las redes sociales y otras plataformas informáticas y tecnológicas. Sobre este último punto también debería actual la DGE, agregando esta temática a los espacios curriculares correspondientes y confeccionando una campaña de concientización en los medios de comunicación.

Entre los fundamentos del proyecto, Sevilla explica que el grooming "puede definirse como una serie de conductas y acciones deliberadamente emprendidas por un adulto con el objetivo de ganarse la confianza de un menor de edad, creando una conexión emocional con el mismo, con el fin de disminuir las inhibiciones. Llegando en algunos casos, al abuso sexual, prostitución infantil o producción de material pornográfico".

También se sostiene que esta iniciativa tiene como finalidad  "resguardar a nuestros niños, niñas y adolescentes, de delitos y abusos cometidos a través del cyberespacio, el cual se encuentra, además, tipificado en el Artículo 131 de nuestro Código Penal, estableciendo una pena de 6 meses a 4 años de prisión".