Los comercios de la Peatonal están sumamente molestos con el vallado que impuso el Gobierno en los alrededores de la Legislatura provincial, tanto debido a la marcha que los gremios concretaron hoy como a la apertura de sesiones que se celebrará el domingo.
En general, según los testimonios que varios empleados de los locales brindaron a MDZ, existe una preocupación generalizada por la mestrerpitosa caída de las ventas que se produjo hoy y, con mucha seguridad, creen que se repetirá mañana.
Los encargados de la confitería Dünken, ubicada frente de la Legislatura, aseguraron que el vallado y cierre de la Peatonal "nos ha afectado un montón, porque desde las 10 de la mañana hasta ahora no ha entrado ninguna persona, o sea que no hay nadie en nuestra cuadra".
Mucho más duro fue el testimonio de una empleada de Café Jack, situado casi en la esquina con calle España: "No se espera nada hoy ni mañana. Vamos a ver si Cornejo se pone la manito en el corazón y nos va a pagar los sueldos, porque esto nos afecta a todos los empleados de la Peatonal".
"No ha entrado gente porque está todo vallado y lleno de policías. La gente tiene miedo y no va a lugares así", señaló.
En ambos locales coincidieron en que no se acercó ninguna persona a explicarles la situación ni a advertirles de antemano sobre el vallado y posterior cierre. "Nadie vino a dar la cara ni a decirnos qué va a pasar con nosotros, porque necesitamos de este trabajo ya que todo aumenta", argumentaron.
Informe: Federico Croce