Hasta que finalmente sucede. Y la sensación es la de sentir "como si me arrancaran algo de mí. Tenía en mi mente unas expectativas, lo que yo soñaba. Yo me casé para toda la vida, pero me rompe el alma tener que aceptar que las cosas ya no serán como soñé”, es el testimonio de Sara, una mujer que recibió la mala noticia de su pareja de querer terminar con la relación.
Sin lugar a dudas, uno de los aspectos más dolorosos en asuntos del corazón es asimilar el hecho de que esa persona que es objeto de nuestro afecto ya no desea seguir a nuestro lado. Escuchar que ya no nos ama a pesar de que nos desbordamos en sentimientos de amor por él o por ella.
Ante este cuadro, no abundan opciones. Aceptar resulta imperativo. Se dice fácil pero, ¿cómo podemos manejar esta realidad? ¿Se vale rogar hasta el cansancio para que nos acepten de vuelta? ¿O es más sabio respetar su sentir, recuperar nuestra valía personal y enfocarnos en sanar?
Se trata de un golpe que va directamente a nuestra autoestima, revela el psicólogo estadounidense Carlos Sosa. “El dolor que se siente es ante el rechazo de quien ha dejado de amarnos, porque es una verdad muy hiriente”.
El especialista explica en detalle que “cuando nos dicen que no nos quieren es muy doloroso porque se nos hace difícil aceptar que no podemos retener a esa otra persona o que no contamos con las características que nos faciliten retener a nuestro lado a una persona para que nos quiera incondicionalmente por todo el tiempo que dura la relación”.
Por otro lado aclara que “la autoestima se afecta, aun cuando sea una autoestima saludable”. Pero lo que ayuda a superar el golpe dependerá de cuán fuerte es esta. Por supuesto, si es una autoestima sólida, fortalecida, “aunque nos dolerá al principio, porque somos seres humanos, la podemos superar mucho más rápido que una persona con autoestima débil”.
Como ejemplo, menciona que “si su ego es débil y usa a esa pareja o persona importante en su vida para fortalecer al ego (lo que ocurre cuando crea una dependencia en nutrirse de halagos de parte de su pareja, por ejemplo), va a ser más difícil superar la situación y, en ocasiones, va a requerir la intervención de un profesional para recuperarse. Esa falta de estímulo afectivo puede representar la base para una crisis emocional intensa”.
Y revela que “en ocasiones, la crisis es tan intensa que puede despertar en la persona pensamientos suicidas o de usar drogas para enajenarse y escapar de esa realidad como resultado de la ausencia de esos elementos afectivos de los cuales ha creado una dependencia extrema”.
Otra observación que hace el psicólogo sobre esta situación es que “la persona que tiene esta experiencia puede caer en una etapa de negación y pensar que quien se lo dice está confundida”. Pensamientos como ‘eso no es cierto’ o ‘él o ella va a cambiar’ pueden rondar la mente.
Incluso, surgen interrogantes sobre ‘en qué fallé’ o si la razón para la separación es porque tiene un(a) amante. En este sentido, Sosa señala enfático que “saber que está con otra persona no ayuda en nada”. Y comenta que “el error más grande que se puede cometer si se sospecha que es infiel es perseguirlo para investigarlo, acosar a esa persona. Es espantoso, aparte de que, como persona, te pone en un plano bastante inferior”.
Posibles señales
1. La persona no muestra el mismo interés de antes por las cosas de la pareja.
2. Prefiere pasar más tiempo fuera del hogar.
3. Con gran frecuencia, da excusas para no compartir en actividades en común.
4. No está disponible para momentos de intimidad con la misma frecuencia que antes, sin que haya razones de salud para este cambio.
Para superarlo, el psicólogo enumera los siguientes consejos:
1. Resulta imprescindible fortalecer tu ego para tener más fuerza y manejar mejor la situación. Desde el principio, debes entender que tenemos que valorarnos como personas; darnos el lugar que merecemos como seres humanos. “Hay que hacer un análisis de conciencia y si se da cuenta de que esos elementos no se están respetando en la relación, debe buscar ayuda”.
2. No te tortures. “Muchas veces tenemos que tener claro que cuando nos dejan, no siempre es porque somos culpables de la decisión”, aclara el doctor.
3. Ambos deben tener un diálogo franco y espontáneo. Si al analizar opciones hay un reconocimiento de que no hay amor entre ambas o una de las partes, no hay vuelta atrás.
4. Debes considerar buscar ayuda de un profesional que te encamine a aumentar tu fortaleza psicológica, para guiarte en el proceso de sanación, además de que puede ayudarte a clarificar los sentimientos.
5. Comprender que el amor - s{olo como sentimiento- es espontáneo.
6. Más allá de la tristeza, ten clara tu finalidad de seguir adelante. Recuerda que estás atravesando por una etapa que en algún momento terminará. Muéstrate disponible para recibir los nuevos proyectos que llegarán a tu vida.
7. Busca grupos de apoyo.
9. Procura distraer tu mente. Sal al cine o comienza algún curso de interés para ti.
10. Recuerda amarte y respetarte. Evita asumir conductas humillantes que a la larga te van a hacer más daño (como rogar o acosar a tu ex pareja).
Fuente: LaOpinion.com