"El tiro me podría haber pegado en la cabeza si no les corría el arma", aseguró el agente de la Policía de San Juan, Gustavo Peñalosa a Diario de Cuyo, agradecido de estar vivo después de haber sido atacado por dos motochorros.
Peñaloza iba a trabajar en su Chevrolet Astra cuando se le desinfló una rueda y debió parar para cambiarla, entonces fue abordado por dos motochorros que a punta de pistola le exigieron el vehículo.
El efectivo manoteó el arma fue allí cuando recibió un disparo que le atravesó el dedo índice derecho.
Los ladrones escaparon sin concretar su robo.
‘Estaba agachado y lo único que atiné hacer fue agarrarle el revólver (sería calibre 38). Le agarré el caño y cuando lo tomé con la otra mano y me lo saqué de la cara, disparó. Después me pegó un rodillazo que me tiró al piso y huyeron’, contó el oficial.