Ir al cine es un placer y comer pororó durante la película es la delicia de muchos. Sin embargo los complejos de cine obligan al consumidor a comprar el producto en sus carritos de dulces, donde se cobra hasta $130 por el balde.
Sin embargo José Ramón y Mario Vadillo, de la ONG Protectora, advierten que esto es ilegal y que quien quiera puede llevarse el pochoclo hecho en casa y disfrutarlo en la sala.
Escuchá en vivo "Hagamos lío", por MDZ Radio, 105.5Mhz
¿Te animás a llevar tu pochoclo casero al cine?