Una estufa eléctrica desató un incendio ayer a la madrugada en una casa de Rawson, San Juan, que dejó en la calle a una mujer policía y sus cuatro hijas, una de las cuales sufrió quemaduras.
El fuego arrasó con todo los muebles, artefactos y hasta la ropa de la familia. Además, dos perros caniches quedaron encerrados y murieron calcinados. También perdieron los 60.000 pesos que cobraron de un seguro.
La mala racha parece perseguir a la cabo Marisa Ramos (39). Años atrás, la mujer y sus hijas se vieron obligadas a abandonar la casa que poseían en el barrio Pocito Norte a raíz de una seguidilla de nueve robos.
Según el informe de Diario de Cuyo, fue por eso que se mudaron a esa pequeña casa que le prestó su hermana en el fondo de su domicilio en calle San Roque, casi Gobernador Castro, en Villa Cenobia Bustos.
Al momento del incendio, Ramos y sus hijas estaban reunidas con sus familiares en la casa de adelante. La mujer policía recordó que, como hacía frío, un rato antes había dejado la estufa encendida en su dormitorio para calentar el ambiente y cerró todo, con los dos caniches adentro.