Buenos Aires le pone límites a Uber

El jefe de Gobierno porteño y el secretario de Transporte de la ciudad le pusieron freno al avance de la empresa.

Uber sigue encontrando resistencia y problemas para empezar a operar en el país. El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, y el secretario de transporte porteño, Juan Jóse Méndez, se sumaron a la polémica afirmando que le exigirán a la empresa que cumpla con los mismos requisitos que las empresas de taxis y remises para habilitar su funcionamiento.

"En la medida de que cumplan todos los requisitos, serán bienvenidos. Si cumplen con todas las reglamentaciones, como sucede actualmente con taxistas, remises y colectivos, será válido. La ley es igual para todos", aseguró Rodríguez Larreta en un acto oficial.

 "Nosotros estamos a favor de la modernidad, pero a favor de la modernidad que cumple con la ley. No puede haber ciudadanos a los que se les pida que respeten las normas y otros a los que no", completó. 

  La estrategia de Uber es ofrecer el servicio y luego adaptarlo a las normas de cada ciudad, o forzar cambios en la legislación que le brinden condiciones más favorables. 

 Por su parte, el secretario de transporte porteño, Juan José Méndez, señaló: "Uber es una compañía que existe desde 2009, y en la Argentina recién comenzó a tener reuniones informales desde hace unos meses. Creo que los cambios regulatorios forman parte de una elaboración conjunta, y considero que la innovación y los adelantos tecnológicos deben respetar procedimientos y marcos legales".

Méndez se refirió a la ley 3622, que establece que solo se puede abordar un taxi en la calle, o llamando a un servicio de radiotaxi. La aplicación móvil Easy Taxi -que conectaba pasajeros con taxis convencionales- experimentó problemas legales similares a los que va a afrontar Uber.

 "No negamos que existan este tipo de avances y tecnologías, que a menudo tienen muy buena recepción entre los usuarios. Easy Taxi no contaba con la estructura local que exigía la norma, y tras varios años de conflictos y con dos fallos judiciales en contra, optaron por adecuarse a las normas del código de transporte público porteño", explicó el secretario de Transporte porteño.