Después del cierre del domingo por un derrumbe en el camino y luego por precaución ante las lluvias en Alta Montaña y la posibilidad de aludes, el Paso a Chile se abrió esta mañana y pasado el mediodía ya comenzó a mostrar el panorama que nos tiene acostumbrados, filas y largas esperas.
Aunque por ahora no se acercan a las 8 o 10 horas de espera de hace algunos días, las demoras son de por los menos 3 o 4 horas para cruzar al vecino país. Las imágenes enviadas por los lectores confirman que el tránsito por el corredor internacional sigue siendo un problema a resolver.
Pero las demoras se inician del lado argentino en la zona del peaje, donde hace una hora la fila era de cinco kilómetros, mientras que en Libertadores llegaba a los tres kilómetros.
El cambio de quincena llegó con fuerza, aunque se espera que se reduzca el tránsito de enero que tuvo un promedio de 13 mil personas pasando por día por el Paso Integrado Cristo Redentor.
Considerando los problemas que existen para movilizarse entre ambos países, y tal como informó MDZ el viernes, según informaron autoridades trasandinas, el lunes 8 de febrero los cancilleres Susana Malcorra y Heraldo Muñoz se darán cita en el paso internacional mendocino para ver in situ los problemas que existen.
En todo este análisis, los problemas generados por los aludes desnudaron la falta de infraestructura adecuada en el otro paso que, en teoría, está en condiciones para recibir mayor flujo de usuario, el Pehuenche.
Al colapso que tuvo la semana pasada se sumó la falta de infraestructura para atender 24 horas, lo que generó numerosos reclamos de los visitantes.