Una joven de 23 años permanecía hoy en grave estado tras ser arrojada desde un puente peatonal del barrio porteño de Liniers por dos delincuentes que le robaron el teléfono celular.
La Policía detuvo a dos sospechosos de origen extranjero, según informaron fuentes policiales.
El violento episodio ocurrió el viernes último alrededor de las 21:30 cuando la chica pasaba por el puente peatonal que atraviesa la autopista General Paz, a la altura de Humaitá, desde la localidad de Ciudadela, en el conurbano, a Liniers, en la Capital Federal.
En ese momento, la joven fue abordada por dos delincuentes con claros fines de robo y en un desesperado intento trató de escapar corriendo por una rampa.
Allí los asaltantes la atraparon y, en medio del forcejeo para quitarle su celular, la chica cayó desde unos cinco metros de altura a la colectora de la General Paz.
Según indicaron testigos, los asaltantes bajaron a la carrera y despojaron a la joven herida de su teléfono celular, para luego darse a la fuga.
En tanto, la chica fue trasladada al Hospital Santojanni, donde quedó internada con graves traumatismos y este lunes su situación era estable, aunque permanecía en terapia intensiva. Poco después y gracias a la descripción aportada por testigos, la Policía Federal atrapó a dos sospechosos, uno de ellos de origen boliviano y el otro paraguayo, y de unos 30 años, como presuntos responsables del brutal asalto.
Según se supo, a uno de los detenidos se le secuestró el celular que utilizaba la víctima, además de algunas de sus pertenencias.
Trascendió además que los delincuentes intentaron desligarse de la agresión y aseguraron que la chica en realidad intentó suicidarse.
Vecinos de la zona indicaron que en el área del puente peatonal, ubicado a pocas cuadras de la estación de trenes de Liniers y en una zona de intenso tráfico de peatones y vehículos, se producen constantes robos.
Una muestra de esos delitos es que en el suelo pueden encontrarse habitualmente celulares rotos y billeteras descartadas, que serían consecuencia de los asaltos.
Una mujer llamada Roseliana, de unos 50 años, dijo que unos diez días atrás también fue asaltada y agredida por delincuentes, por lo que cayó por las escaleras del puente y sufrió un esguince de tobillo.
"Esperan en las escalinatas, se esconden en un huequito y asaltan a la gente y roban. Esto es tierra de nadie", dijo la mujer, que aseguró que vivía enfrente del puente, pero se vio obligada a mudarse por la inseguridad. _