Cansados de los robos, en un secadero de San Rafael cavaron una fosa de tres metros de profundidad para evitar el ingreso de los "amigos de lo ajeno", como si se tratara de la protección de un castillo medieval.
"Llegamos a denunciar entre dos y tres robos semanales", afirmó a Diario San Rafael Norberto Sambiassi, responsable del secadero ubicado en Cuadro Nacional.
Lo llamativo es que el secadero está a unos cien metros de la Comisaría 62ª.
Sambiassi considera que la situación cambió desde que se instaló un asentamiento en el predio del exferrocarril. "Es un aguantadero de ladrones y tráfico de drogas, una verdadera zona liberada", denunció.