Funcionarios de la Organización Mundial de la Salud anunciaron la creación de una vacuna 100 por ciento efectiva contra el vírus del ébola, que durante la última epidemia causó miles de muertes.
La vacuna rVSV-ZEBOV, que fue desarrollada por la Agencia de Salud Pública de Canadá y está producida por la farmacéutica estadounidense Merck, fue probada en 5.837 personas en Guinea Conakry, el país donde en 2014 se inició la peor epidemia de ébola que se haya conocido y que se extendió a Sierra Leona y Liberia.
Los ensayos se realizaron en la primera mitad de 2015, cuando la epidemia había decaído ligeramente, aunque el letal virus del ébola continuaba circulando.
La directora general adjunta de la OMS para sistema de salud e innovación, Marie-Paule Kieny, dijo a la prensa que entre las personas que recibieron la vacuna no se registró ningún caso de ébola en los diez días o más después de la inoculación.
El ensayo involucró a 6.000 personas adicionales, que fueron seguidas por los equipos de la OMS, pero que no recibieron la vacuna. En este grupo se registraron 23 casos de la enfermedad.
Según han demostrado los estudios, la vacuna rVSV-ZEBOV permite prevenir la infección de uno de los agentes patógenos más letales que se conocen. "Aunque estos convincentes resultados llegan muy tarde para aquellos que murieron en la epidemia de ébola en el oeste de África, cuando aparezca el próximo brote tendremos defensa", comentó Kieny.
La vacuna se pudo administrar a niños a partir de los seis años, tras demostrarse que era segura a partir de esta edad.
Lo que queda por determinar es cuánto tiempo dura la inmunidad con esta vacuna, de la que sólo se requiere una dosis para que sea efectiva.
Kieny dijo que ahora se prepara el expediente para someter esta vacuna al proceso de registro en Estados Unidos y en la Unión Europea, que se prevé concluir en 2018 para que la vacuna llegue al mercado.
Si antes de que ello ocurra surge un nuevo brote de ébola, Merck contará de todos modos con una provisión de al menos 300.000 dosis, conforme a un compromiso que adquirió con la alianza público-privada GAVI, que trabaja en favor del acceso a las vacunas para los países más pobres.
GAVI financió con 5 millones de dólares la producción de esa cantidad de vacunas, que podrán ser utilizadas en caso de necesidad con una autorización especial de la OMS.