La jueza de Garantías, Patricia Alonso, finalmente resolvió rechazar el pedido de prisión domiciliaria que había realizado la defensa de Horacio Corbacho (55) y Nicola Corradi (82), por lo cual los curas acusados de abuso sexual agravado en el Instituto Próvolo permanecerán en prisión, alojados en el pabellón 5 del penal de Boulogne Sur Mer.
A pesar de haber llegado a Tribunales en silla de ruedas y de su avanzada edad, Corradi no logró "conmover" a la jueza, quien le denegó el beneficio de la detención domiciliaria.
La defensa de los curas abusadores también había interpuesto pedidos por el "control jurisdiccional" y "nulidades por falta de instancia de la acción penal", ambas solicitudes fueron rechazadas por la jueza Alonso.
Además de Corradi y Corbacho, continúan detenidos en el marco de la misma causa otros tres empleados que trabajaban en el Instituto Próvolo para chicos hipoacúsicos: Armando Gómez, Jorge Bordón y José Luis Ojeda.
En las últimas horas, también se resolvió avanzar con el jury de enjuiciamiento al fiscal Sidoti -quien tenía a su cargo la investigación de los abusos en el Instituto Próvolo- por su actuación en el caso Ayelén Arroyo, que culminó en la muerte de la joven en manos de su padre, a pesar de que lo había denunciado por violencia y abusos previamente.
Resta saber quién quedará a cargo de la investigación del Próvolo a partir de que Sidoti será separado mientras dure el proceso de jury en su contra.