Quedó detenido tras querer degollar a su expareja

El joven de 25 años se entregó voluntariamente ante la Justicia. Ocurrió en la ciudad de Salta.

Foto: BBC Mundo
Foto: BBC Mundo

Un joven de 25 años acusado de golpear e intentar degollar a su exnovia de 18 en una vivienda ubicada en Villa Floresta, un suburbio de la ciudad de Salta, se entregó hoy a la Justicia y quedó detenido, luego de permanecer prófugo casi 24 horas. 

Se trata de Luis Gonzalo Reyes, quien se presentó en la Unidad de Graves Atentados contra las Personas acompañado por su padre. El supuesto agresor quedó detenido por orden el Juzgado de Garantías 8, a cargo de Claudia Puertas. Según fuentes judiciales, el joven será imputado por los delitos de tentativa de homicidio doblemente calificado por mediar relación de pareja previa y violencia de género. 

Reyes tenía una restricción de acercamiento a la víctima, según trascendió. En tanto, la joven permanecía este jueves internada en estado desesperante por varias heridas, entre ellas un profundo corte a la altura de la garganta. 

La salvaje agresión se produjo poco antes del mediodía del miércoles en una casa ubicada en calle Tomás Allende al 2000, en el domicilio de una hermana de la víctima, según informó un diario local citado por la agencia Noticias Argentinas. En el momento del hecho, la joven, identificada como Susana Figueroa López, cuidaba un bebé de la familia de un año y medio de edad. 

La chica fue encontrada por su hermana en medio de un charco de sangre, con el pequeño al lado. Poco después, la joven fue llevada en una ambulancia del sistema de emergencia local al Hospital San Bernardo, de la ciudad de Salta, donde permanecía internada en estado delicado y con compromiso de órganos vitales, tras ser sometida a una intervención quirúrgica. Además de la herida en el cuello, la joven presentaba contusiones en el rostro cuando ingresó al hospital. 

Según el testimonio de vecinos, el autor de la agresión resultó ser Reyes, quien escapó del lugar a bordo de una moto de 110 centímetros cúbicos de cilindrada. El joven había tomado el celular y algo de dinero de la víctima, de acuerdo a lo que pudo constatarse. Una de las sospechas es que el objetivo de la agresión fue secuestrar el celular de la víctima, el cual contenía una importante cantidad de amenazas con los que la víctimas justificaba sus denuncias.