Los pasillos del Pabellón 5 del penal de Boulogne Sur Mer se encuentran desbordados y centenares de internos tienen que dormir hacinados en espacios reducidos. En la mayoría de los casos se trata de personas que fueron denunciadas por sus parejas o testigos en supuestos casos de violencia de género. Según advierten abogados penalistas, a veces se trata de denuncias falsas, pero a raíz de la sucesión de femicidios que se han dado en Mendoza en lo que va del 2016, la Justicia se ha tornado estricta y deja recluidos ha los denunciados.
"Es un desprecio a la libertad increíble. Hay otros medios para encontrar soluciones y muchas denuncias no tienen sustento", destacó el abogado Darío Arbayi, defensor de algunos de los detenidos. "Las lesiones leves por violencia de género tienen una escala de 6 meses a 2 años de prisión y son excarcelables. "Por principio general, tienen que esperar el proceso en libertad", señaló y dijo que en caso de que las denuncias sean reales "no todos los que cometen agresiones leves van a matar a la mujer".
El problema le quita el sueño a más de un funcionario en el Ministerio Público, donde ya se habla de un "efecto Sidoti". Fabricio Sidoti es el nombre del fiscal que tomó una denuncia por abuso a Ayelén Arroyo, quien advirtió que su padre había abusado de ella. El fiscal ordenó la exclusión del hogar de Roque Arroyo, pero no lo imputó ni ordenó la pericia psicológica del abusador. Días después, Ayelén fue asesinada por su padre en su vivienda de Ugarteche, Luján de Cuyo.
Por esta negligencia, el gobierno provincial pidió el jury de enjuiciamiento contra el investigador, que corre el riesgo de ser destituido.
A raíz de este caso, otros fiscales endurecieron sus criterios y comenzaron a ordenar la reclusión ante cualquier denuncia por violencia de género. "Es cierto que son muchos los hombres que hoy están detenidos", confirmaron desde el Poder Judicial.
El caso de Ayelén Arroyo se sumó a los de Janet Zapata, Julieta González y el conmocionante triple femicidio de Dorrego, entre otros. Con todo ello, se ha generado un estado de alerta que llevó a que aumentaran las denuncias por casos de violencia de género y alrededor de 220 hombres hoy se encuentran detenidos en Boulogne Sur Mer. Estos están en el Pabellón 5 de la cárcel, el cual tiene capacidad para la mitad de internos.