"Entiendo la sorpresa de algunos, por eso quería explicar nuestra postura". De esta manera, el abogado de Gerardo Juan, quien en 2012 circulaba ebrio y en contramano por el Acceso Este y causó la muerte de tres personas, comenzó a justificar el polémico fallo de ayer, que dejó fuera de la cárcel al acusado.
El Tribunal (Séptima Cámara del Crimen) consideró que el hecho debía encuadrarse bajo la figura de un homicidio culposo, en lugar de homicidio simple que le hubiera valido penas de entre 8 y 22 años. Juan fue condenado a 5 y no irá a prisión porque la condena aún no está firme.
En todo caso, le corresponderá prisión domiciliaria. Además, esperó la finalización del juicio en libertad.
En diálogo con MDZ Radio, el abogado Santiago Rauek consideró que el fallo fue "justo y razonable" porque "su situación no puede compararse con la de un homicida. En el Código Penal no hay término medio. Tenemos que pasar de un homicidio culposo a uno doloso".
"En algunos países -explicó- hay códigos penales con figuras intermedias entre la culpa pura y el dolo que representa la intención. Es una situación no prevista por el código, una laguna normativa que se debería reformar".
"En esta dicotomía tan grande, sería chocante jurídicamente equiparar la situación del ingeniero con alguien que tiene la intención de matar. Además, pedimos la absolución del ingeniero porque había grave sospecha de que no estaba en uso de sus plenas facultades", continuó.
Sobre la noche del incidente, dijo que su cliente "tomó dos copas de vino y brindó con media copa de champagne y luego salió muy bien, incluso hizo una maniobra para dar vuelta el auto y después nadie supo nada. No sabemos si además del alcohol que ingirió hubo una situación histémica o amnésica".
Lo cierto es que las pericias indicaron que tenía 1,3 gramos de alcohol en sangre al momento del choque.
Por otra parte, el abogado minimizó el hecho de que Juan haya conducido con el carnet vencido. "Le corresponde multa, pero no tiene que ver con los delitos", subrayó.
El caso
El hecho ocurrió el 20 de abril de 2012. Después de un asado con amigos, Juan fue hacia el Acceso Este en un Peugeot 307 y comenzó a circular sin luces en contramano, rumbo a San Martín. Posteriormente, chocó contra las víctimas, que se trasladaban en un Honda Civic.
Como consecuencia del choque, murieron Pedro Grigor (70), su esposa Marta Arena (56) y una amiga, Graciela Fornabaio (67).