Delincuentes entraron a una casa de San Juan y se llevaron 100.000 pesos de la dueña de esa propiedad y sus dos hijos. También sustrajeron dos costosas bicicletas, toda la ropa de uno de ellos y otros artefactos.
"Estamos mal. El sacrificio que hacemos para trabajar. Y todo, para que estos hijos de mala madre nos vengan a hacer esto", decía al borde del llanto Rosalía Quiroga, la propietaria de esa vivienda.
"Ella y su hija tiene un pequeño comercio y su hijo un kiosco", explicaron y agregaron que el dinero que habían reunido era para abrir un nuevo kiosco.
Contaron que por su actividad comercial tuvieron que salir el sábado a la tarde, de modo que no quedó nadie en la vivienda.
A medida que recorrieron la casa descubrieron las cosas que faltaban. Entre ellas una bicicleta mountain bike y otra de carrera, una filmadora, dos cámaras de fotos digitales y toda la ropa de Jorge.
Fuente: Diario de Cuyo