Al igual que otros organismos estatales, la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) también fue alcanzada por la "austeridad" que la gestión encabezada por el gobernador Alfredo Cornejo busca instalar en el gobierno. De hecho, las nuevas autoridades de esa institución aseguran haberla encontrado, cuando asumieron, en condiciones paupérrimas, por lo cual el objetivo primordial es "reordenar" las estructuras y encarar metas más 'realistas' y sostenibles.
Vialidad Provincial tiene a su cargo alrededor de 17.000 kilómetros de rutas y caminos de diversa índole en todo el territorio mendocino. Más de la mitad corresponden a rutas de tierra o huella natural (8.600 kilómetros), mientras que el resto se reparte casi equitativamente entre consolidada (4.500 kilómetros) y pavimentada (3.900 kilómetros).
"Vialidad tiene más de 500 máquinas (algunos datan de 1945), de las cuales poco más de 300 están en condiciones de trabajar", dijo el titular del organismo. Es decir, el 40% no funciona.
Oscar Sandes, titular de Vialidad Provincial, explicó a MDZ que "la Dirección Provincial de Vialidad ha estado por mucho tiempo con muy poca actividad", llegando a cubrir un "mantenimiento del 10 por ciento", aunque la mayor parte se concentró "en sitios donde los trabajos eran más visibles".
Además, dio algunos detalles sobre el paronama en que encontró la DPV cuando asumió en diciembre: "Cuando se fueron (los de la gestión anterior, a cargo de Enrique Soler), no dejaron un peso, ni siquiera combustible. Se paró todo: el taller, el mantenimiento, la compra de combustible, la compra de emulsiones para asfalto, entre otros".
Sobre este panorama, Sandes enfatizó en lo que será su objetivo más inmediato: "El espíritu de esta gestión es llegar a todos los sitios que necesitan nuestra intervención, con la mayor fuerza e idoneidad. Buscamos que la persona tenga la percepción de que el progreso es colectivo".
Lo que encontró
Según Sandes, al llegar a las instalaciones de Vialidad Provincial, cuya sede central se encuentra en el límite del Parque General San Martín, se encontró con un panorama bastante complicado. "Muchos de los que estaban sabían que se iban hace seis meses, por lo tanto abandonaron prácticamente Vialidad. También hubo obras que no se pagaron, quedando una deuda de 108 millones de pesos a empresas que están trabajando bajo contrato".
"Además se paró absolutamente lo que era el mantenimiento de equipos. Hay que tener en cuenta que Vialidad tiene más de 500 máquinas (algunos datan de 1945), de las cuales poco más de 300 están en condiciones de trabajar. Lo triste es que hay equipos viales que necesitan mantenimiento y que por 15 mil pesos están parados", añadió.
Sin embargo, para el titular de la DPV lo más significativo fueron los trabajadores del organismo: "La gente entró en un estado de desánimo que es espantoso, solo iban a marcar y estar todo el día dando vuelta. Era una situación absolutamente indigna y deprimente".
Otro problema que apareció fueron ciertos manejos en la cadena de mandos. Cabe recordar que Vialidad Provincial está dividida en cuatro zonas (Este, Oeste, Norte y Sur) a las cuales hay que sumar la subzona de Malargüe. "Los jefes de zona se politizaron tanto que la idoneidad caía en manos de ingenieros que carecían de poder de decisión, cayendo la misma en los intendentes, los dirigentes partidarios o los punteros políticos".
En resumen, Sandes consideró que "esto ha sido una falta de gestión absoluta, porque ninguna persona que tenga a su cargo un organismo de este tipo deja que las cosas lleguen a una situación de desmantelamiento".
Lo que planea
Sandes, quien antes de asumir en el organismo presidió la Secretaría de Obras y Servicios Públicos de Godoy Cruz, señaló que "durante los primeros 20 días hemos trabajado con presupuesto cero, empezando a juntar aquellas cosas que teníamos y reordenando la cadena de mando, que prácticamente había desaparecido".
En ese sentido, dio precisiones sobre los lineamientos de su gestión en Vialidad Provincial: "No vamos a hacer obras faraónicas que generen un gasto de dinero inmenso y para una población bastante acotada. Sí queremos y tenemos como centro el proyecto de hacer pequeñas obras, como hicimos en Godoy Cruz, para llegar a lugares que lo necesiten y la gente tenga la percepción en esos sitios de que el progreso es colectivo".
"Además, intentaremos levantar el espíritu en los trabajadores, incentivándolos con pequeñas obras para mostrar que podemos trabajar", destacó.
Con respecto a las jefaturas zonales, Sandes indicó que "ya jerarquizamos a los jefes de zona, poniendo profesionales idóneos", por lo cual estimó que "estamos alcanzando una organización interesante que nos va a permitir programar el mantenimiento y permitir diamagrar algunas obras".
"Vialidad tiene una capacidad técnica y de equipo terribles. Si a eso se le pone algo de dinero para recuperarlo, tendríamos un organismo que podríamos hacer obras viales en todo el interior de la provincia", sintetizó.
El factor económico
El presupuesto de Vialidad Provincial para este año estará alrededor de 1.000 millones de pesos. De ese monto, unos 350 millones de pesos serán destinados para el pago de salarios y gastos de personal, mientras que el resto estará dirigido al mantenimiento de rutas, compra de insumos y reparación de equipos.
Teniendo en cuenta que la nueva gestión buscará hacer hincapié en las obras viales pequeñas, Sandes aclaró que podrían ejecutarse otras de mayor envergadura, pero con condiciones: "Si para los grandes proyectos se consigue financiamiento propio, éstos son absolutamente viables y van a tener muchísimas posibilidades de hacerse".
En cuanto a las obras que fueron adjudicadas durante los últimos meses de la gestión anterior, a cargo de Soler, el nuevo titular manifestó que "hay obras que sí han sido licitadas pero deberemos dar marcha atrás porque lamentablemente los recursos de esos convenios no están".
Uno de los temas que siempre levantó suspicacias fueron las relaciones entre la DPV y Vialidad Nacional, donde el manejo-desmanejo de los recursos por parte del Gobierno nacional de Cristina Fernández de Kirchner causó cierto perjuicio a las finanzas provinciales y, particularmente al organismo local.
Sobre ello, Sandes explicó que "en los últimos años, el Gobierno nacional celebró convenios con Vialidad Provincial para la ejecución de obras en rutas nacionales y de fondos copartcipables, tras lo cual mandaba dinero para esas obras a través de Banco Nación. Cuando la Nación dejó de tener la capacidad para pagar, la Provincia empezó a gastar el dinero a cuenta de que Vialidad Nacional lo iba a devolver, pero el Gobierno nacional no lo devolvió nunca".
La deuda actual de Vialidad Nacional con Mendoza es de 140 millones de pesos. "Reclamamos esa deuda y supongo que estarán diseñando la forma de cumplir", aseguró.