Durante la tarde de ayer, la Coordinación Argentina solicitó el cierre del paso a Chile. Sin embargo, en esta oportunidad no se debió a aludes ni fuertes temporales, sino a la falta sede agua potable en la base de Horcones.
Los automovilistas que alcanzaron a pasar por la zona aseguran que los trabajadores no sólo los frenaban en la ruta para solicitarles los papeles correspondientes. También aprovechaban para pedirles algo de beber.
"Nos pidieron agua y nos mostraron una botella con el agua marrón que estaban recibiendo", señaló una lectora de MDZ que se comunicó para solidarizarse con los gendarmes que trabajan en alta montaña.