¿Por qué se inunda Mendoza?

María Elena Gudiño, especialista en ordenamiento territorial, aseguró que influyen factores estructurales, políticos y sociales. Las claves del actual panorama y las soluciones que aún no llegan.

Foto: Pachy Reynoso / MDZ
Foto: Pachy Reynoso / MDZ

A pesar de vivir en una zona que posee clima semiárido, las últimas dos tormentas nos hicieron recordar que Mendoza es vulnerable a sufrir inundaciones estivales debido a las precipitaciones torrenciales. Sin embargo, estas situaciones podrían evitarse si contáramos con una mejor infraestructura hídrica y, sobre todo, con más conciencia medioambiental como sociedad.

María Elena Gudiño, directora del Instituto de Cartografía, Investigación y Formación para el Ordenamiento Territorial de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNCuyo y directora del doctorado de Ordenamiento Territorial, explicó en MDZ Radio que la cuestión de las inundaciones "es un tema de gestión y planificación". 

"Es fundamental planificar dónde se ubican los barrios, sobre todo los que están en zonas inundables. Con respecto a la gestión tiene que ver con el mantenimiento de la limpieza de las acequias", añadió. 

También puso bajo la lupa a los sistemas de desagüe y cloacal: "Por ejemplo, en Bogotá donde llueve muchísimo más de acá y en forma permanente, pero tienen un sistema de desagüe con el que, después de la lluvia y en menos de una hora, ya no hay agua acumulada. Mendoza no tiene un buen sistema de desagüe, todo va a parar a la acequia, donde se tira basura".

"Además tenemos un sistema de cloacas que está colapsado, por lo que cuando hay una lluvia comienzan a aflorar todos los deshechos a la superficie", resaltó.

De todos modos, hizo una especial alusión a la parte social: "Hay un problema cultural. Nos acostumbramos a tirar cosas a las acequias, pero también la sociedad debe aprender a no tirar basura".

"No es cuestión de emitir el voto y delegar funciones y responsabilidades con eso, ya que está comprobado que deben existir controles. Incluso el control del Estado a veces no se ejerce, porque sino no veríamos rutas nuevas que se inundan", indicó.

Sobre la conciencia ciudadana, Gudiño expresó que "estamos acostumbrados a que no llueva en Mendoza, pero tenemos que pensar que tenemos amenazas naturales que tarde o temprano llegan, una de ellas son estas lluvias torrenciales, que se van a agudizar debido al cambio climático". 

En cuanto a las soluciones, la especialista en ordenamiento territorial argumentó que "hay cosas solucionables para que algo cambie. Pero para eso hay que planificar a corto, medio y largo plazo. Hay que tomar medidas urgentes a corto plazo. En el largo plazo hay que tener una ciudad con desagües y más compactas. Para eso, tenemos que accionar en corto y mediano plazo que llevan a esa meta final a 20 años, aproximadamente".